Un T-MEC más participativo

La Secretaría de Desarrollo Económico (SEDECO) está sosteniendo reuniones con sus contrapartes estatales para recopilar posturas frente a la revisión sexenal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.

Por Enrique López

México, Estados Unidos y Canadá, se están preparando para la verificación sexenal del T-MEC, donde cada país está realizando consultas para considerar el estado actual de la situación de los estatutos del tratado. Sin embargo, Estados Unidos activó consultas públicas mediante la Oficina del Representante Comercial (USTR) donde empresas, sindicatos y representantes del sector público estadounidense expondrán sus posiciones sobre la operación del tratado, mientras que Canadá, ha reunido a sus representantes del comercio exterior más cercanos a su vecino americano, para obtener un panorama más claro de la realidad comercial.

Por último, nuestro país ha decidido abrir estas mesas de diálogo, que forman parte del proceso nacional de consulta que la Secretaría de Economía (SE) abrió desde octubre y que, según comunicados oficiales, ya entró en su fase final tras cubrir prácticamente todo el territorio, en los 32 estados de la república y en regiones sectoriales.

Nueva mesa de diálogo

A diferencia del esquema tradicional del “Cuarto de Junto” (Formato de diálogo cerrado entre gobierno y cámaras empresariales durante negociaciones comerciales), la SE decidió realizar foros abiertos a todas las industrias, con sesiones regionales y temáticas para recabar evidencia, propuestas y preocupaciones transversales, cabe resaltar que en estas reuniones se abordaron los capítulos de energía, automotriz, digital y laboral.

El propio secretario Marcelo Ebrard confirmó la importancia metodológica al señalar que: “No habrá Cuarto de Junto en el sentido clásico, sino un mecanismo más amplio y público”. Con base a este levantamiento, la información de estados, cámaras y empresas se integrará en un documento de trabajo que será entregado a Ebrard para su revisión y validación como insumo de la posición mexicana en la revisión trilateral.

El formato más participativo de las consultas mexicanas busca elevar la representatividad y transparencia de la postura nacional ante la revisión. Sin embargo, también plantea el desafío de organizar y jerarquizar cientos de propuestas provenientes de gobiernos locales, asociaciones industriales y cámaras de comercio. Como señaló Marcelo Ebrard: “El T-MEC va a permanecer, va a sobrevivir. No pienso que se vaya a cancelar el tratado y seguirá siendo trilateral”, enfatizando la continuidad del bloque norteamericano como prioridad económica.

Por su parte, el Consejo Coordinador Empresarial destacó la importancia de mantener un frente común: “México debe llegar a la revisión con claridad técnica, pero también con unidad política”, declaró en comunicado su presidente, Francisco Cervantes.

El tiempo corre

Mientras México integra y revisa sus posiciones de su levantamiento, el tiempo avanza. En Estados Unidos, la Oficina del Representante Comercial (USTR) llevará a cabo su audiencia nacional del 3 al 5 de diciembre de 2025; y Canadá, concluirá su ronda de participación provincial, con el Ministerio de Comercio Internacional (Global Affairs Canada).

Para enero de 2026, cada país consolidará sus resultados en informes oficiales que definirán las posiciones nacionales ante la revisión. Estos documentos serán la base de las reuniones técnicas y ministeriales programadas para el primer semestre de 2026, en las que México, Estados Unidos y Canadá intercambiarán evaluaciones económicas, y posibles ajustes al texto del tratado.

Todo el proceso culminará el 1 de julio de 2026, fecha establecida en el T-MEC, donde los tres gobiernos revisarán el funcionamiento del acuerdo y decidirán su renovación, ajustes o prórroga hacia 2036.

La revisión del T-MEC será el examen más importante de la integración económica norteamericana desde 2020. Los ajustes que surjan podrían redefinir las reglas del contenido regional, energía limpia y comercio digital para la próxima década. Con la coordinación de México, Canadá y la postura que prepara Estados Unidos, la región se perfila para un proceso complejo que pondrá a prueba la capacidad trilateral de diálogo y equilibrio comercial.