Un dulce intercambio global

La miel yucateca ha encontrado su mejor mercado en Europa, pues cerca del 90 por ciento de su producción se exporta ante la limitada demanda en México.

 

Por Maritza de la Garza

La apicultura tiene raíces ancestrales que han trascendido generaciones, convirtiéndose en un verdadero patrimonio cultural, y con el tiempo se ha expandido por el sur del país, especialmente en regiones cálidas y de abundante floración.

Gracias a su desarrollo a lo largo de los años, México se ha consolidado entre los diez principales productores y exportadores de miel en el mundo, y más del 40% de la producción nacional se concentra en Yucatán, Campeche, Jalisco y Chiapas, según datos del INEGI.

Cruzando fronteras

El ciclo de la miel en Yucatán sigue el ritmo de las estaciones: en invierno comienza la cosecha con la floración del tajonal, y en primavera, con la del dzidzilché, se acumula hasta el 80% de la producción anual.

Posteriormente, la miel se recolecta, filtra y envasa, para luego ser entregada a centros de acopio o intermediarios, quienes se encargan de su almacenamiento y exportación. Medios locales estiman que entre el 85% y 90% de la producción se dirige al mercado internacional, principalmente a países de la Unión Europea.

México en el mapa

En la última década, el país ha producido en promedio unas 60 mil toneladas de miel al año, de las cuales una parte importante se destina a la exportación.

Entre 2014 y 2021, las exportaciones de miel generaron un ingreso anual promedio de 110 millones de dólares, con Estados Unidos, Alemania, Bélgica, Arabia Saudita y Reino Unido como principales destinos.

Principales industrias consumidoras de miel en Europa

  • 60% del mercado – Alimentos y bebidas
  • 10% del mercado – Cosméticos y cuidado personal
  • 15% del mercado – Farmacéutica y nutracéutica