Tránsito Aduanero: Clave Logística
El régimen de tránsito aduanero optimiza el movimiento de mercancías entre aduanas en México, asegurando cumplimiento normativo y eficiencia logística.
Por Luis Esnarriaga, Director de Operaciones en Terminal Logistics
Con base en la definición de aduana, el régimen de tránsito consiste en el traslado de mercancías, bajo control fiscal, de una aduana nacional a otra. Se puede realizar tanto para embarques de importación como para embarques de exportación. En el primer supuesto, la aduana de entrada envía las mercancías de procedencia extranjera a la aduana que se encargará del despacho para su importación. En el segundo supuesto, la aduana de despacho envía las mercancías nacionales o nacionalizadas a la aduana de salida, para su exportación.
Para iniciar el tránsito, se genera un pedimento interno mediante un Agente Aduanal, determinando provisionalmente las contribuciones con la tasa máxima de la Ley de Impuestos Generales. Aunque no se inspecciona la mercancía en la aduana de entrada, debe cumplir con las regulaciones y restricciones no arancelarias del régimen de importación. El plazo será determinado por la autoridad aduanera según la distancia entre la aduana de origen y destino.
En el proceso de apertura de tránsito, el mecanismo de selección automatizado determina si es necesario realizar el reconocimiento aduanero, que implica el cotejo de sellos fiscales y números de remolques consignados en el pedimento. Si las mercancías no llegan a la aduana de despacho en el plazo establecido, la determinación provisional de contribuciones y cuotas compensatorias se considerará como definitiva.
Para asegurar un tránsito sin contratiempos, Terminal Logistics ofrece una sólida cobertura de seguro de mercancías, que garantiza tanto el pago de contribuciones fiscales como la protección de las mercancías ante algún incidente de robo del camión asumiendo las obligaciones que tienen las aerolíneas con base en el tratado de Montreal.
En términos de carga área, la figura del tránsito fiscalizado sirve para conectar a las aerolíneas con aeropuertos donde no llegan con un vuelo directo para que a través de este régimen los importadores y exportadores puedan realizar los despachos ante aduana en aeropuertos más cercanos a su región y que normalmente son terminales menos saturadas.
Nuestros servicios van dirigidos a los consolidadores de carga (Freight Forwarders) o directamente a las aerolíneas quienes regularmente operan en una de las cuatro modalidades de carga aérea: Vuelos cargueros con un itinerario fijo, empresas courier (mensajería y paquetería), operaciones tipo charter o vuelos de pasajeros en donde también transportan carga. En cualquier caso existen razones para usar el tránsito fiscalizado. Por ejemplo como cuando los permisos de alguna secretaría están emitidos para despacho en una aduana diferente al punto de entrada al país o bien cuando el importador o exportador no cuenta con un agente aduanal habilitado en la aduana donde opera la aerolínea.
Para realizar “transbordos” con embarques, se requiere cumplir con permisos no arancelarios ya que por tratarse de transbordos internacionales no existe una figura de importador en México que cuente con dichos permisos (debido a que el embarque no va a generar internación al país). Esto representa que las aerolíneas pierdan esos tráficos y los agentes de carga busquen otras conexiones fuera de México. En este sentido, aún hay limitantes operativas en términos aduanales que tendrán que atenderse por parte de nuestras autoridades si es que queremos que nuestro país mantenga competitividad en materia logística de carga área.
Hablando de la terminal de carga de NLU, no se puede entender la puesta en marcha de este aeropuerto sin la conexión en tránsito con AICM, la cual fue por diversas razones una necesidad imperante. Más del 90% de la carga que han conectado las aerolíneas desde NLU hacia otros destinos lo han hecho a través de nuestros servicios de tránsito.
Incluso antes de NLU, se ha observado un crecimiento importante en la demanda de tránsitos fiscalizados de nuestro país en los últimos 10 años y tengo total certeza que esa tendencia continuará durante los siguientes años.
Me parece que son diversos los retos a futuro a corto plazo para que la tendencia de crecimiento en tránsitos fiscalizados en México continúe de la misma manera. Cuando hablamos de carga área, mi opinión es que los grandes Hubs de carga en el mundo deben de ofrecer conexiones entre aeropuertos sin mayores limitaciones de horario. Es indispensable contar a nivel de autoridades con especialistas en materia de comercio exterior que se encuentren abiertos a trabajar en coordinación con los operadores de los recintos fiscalizados y transportistas.
Uno de los grandes retos que tenemos como país para seguir atrayendo inversión extranjera es contar con una infraestructura y eficiencia operativa en la cadena de suministro, para ello los recintos y transportistas fiscalizados tenemos una gran responsabilidad que debe ir de la mano con el esfuerzo conjunto de autoridades aduaneras.
Para concluir, considero que aun con los retos, el tránsito fiscalizado ofrece muchas ventajas. Además de los tránsitos entre aeropuertos, también permite transportar mercancías desde puertos marítimos hacia aduanas interiores, reduciendo significativamente los costos de última milla al optimizar la entrega final.
