¿Por qué tu empresa necesita un BCP antes de la próxima crisis?
En julio de 2024, una falla en una actualización de software en la empresa CrowdStrike paralizó miles de sistemas Windows en el mundo. Vuelos cancelados, operaciones logísticas detenidas y empresas sin poder acceder a sus sistemas críticos fueron algunos de los efectos inmediatos.
Por Bruno Charles, Director de Tecnologías de la Información en Terminal Logistics
En cuestión de horas, grandes compañías de transporte, almacenes automatizados y operadores logísticos vieron comprometida su capacidad de operación. Lo más alarmante no fue el fallo técnico en sí, sino la cantidad de organizaciones que quedaron completamente expuestas por no contar con un Plan de Continuidad del Negocio (BCP) activo y probado. Este incidente ayudó a dejar claro que en el entorno actual, donde la interdependencia tecnológica es total, no tener un plan de continuidad no solo es un riesgo: es una amenaza directa a la supervivencia operativa.
Un plan de continuidad del negocio (BCP, por sus siglas en inglés) es una estrategia estructurada que busca asegurar que las operaciones críticas de una organización puedan mantenerse o restablecerse de forma rápida ante eventos inesperados como desastres naturales, ciberataques, fallos logísticos, pandemias, huelgas o incluso la pérdida de proveedores críticos.
Un BCP efectivo debe incluir los siguientes elementos esenciales: análisis de Impacto al negocio (BIA), identificar procesos críticos y las consecuencias de su interrupción, determinación del tiempo objetivo de recuperación (RTO) y el punto, objetivo de recuperación (RPO) y ayuda a priorizar funciones según su impacto en la operación.
Evaluación de Riesgos
Identifica amenazas potenciales (desastres naturales, ciberataques, fallos de infraestructura, pandemias, etc.), analiza la probabilidad e impacto de cada amenaza y establece controles preventivos y de mitigación.
Estrategias de continuidad y recuperación
Define las acciones para mantener o restablecer operaciones críticas que incluyan ubicaciones alternas, alianzas, redundancia en proveedores, rutas y servidores.
Planes operativos detallados
Instrucciones paso a paso para responder a cada tipo de interrupción, roles y responsabilidades claras para equipos de respuesta y flujos de trabajo para cada escenario.
Plan de comunicación
Debe incluir canales y mensajes establecidos para comunicar a empleados, clientes, proveedores, medios de comunicación (si aplica) y designar voceros oficiales.
Capacitación y concientización
Entrenamiento regular a todo el personal clave y simulacros y pruebas para validar que el plan funcione.
Mantenimiento y mejora continua
El BCP debe ser un documento vivo, actualizado ante cambios en procesos, nueva tecnología e incidentes reales que revelen brechas.
Integración con el Plan de Gestión de Crisis y el Plan de Recuperación de Desastres (DRP)
Aunque son documentos distintos, deben estar alineados. El BCP busca mantener el negocio funcionando, el DRP se enfoca en recuperar la infraestructura tecnológica y el plan de gestión de crisis aborda la toma de decisiones y liderazgo en situaciones críticas.
Tener un plan de continuidad no solo es una herramienta de gestión del riesgo, sino una ventaja competitiva. Las empresas que cuentan con BCPs robustos pueden recuperarse más rápido, generar mayor confianza con sus clientes y garantizar el cumplimiento de sus compromisos incluso en escenarios adversos.
A pesar de su importancia, aún son muchas las empresas logísticas en América Latina que no cuentan con un BCP formal. Según un estudio, el 70% de las empresas en la región carecen de un plan de continuidad.
La implementación de un BCP está relacionada con diversas certificaciones de seguridad que buscan fortalecer la resiliencia de las organizaciones. Por ejemplo ISO 22301, CTPA o BASC.
Incorporar un plan de continuidad en las operaciones logísticas ya no puede ser considerado un lujo, sino una necesidad. Más allá del cumplimiento normativo o las auditorías, se trata de garantizar la continuidad de nuestro negocio, proteger la reputación de la empresa y cuidar el interés de nuestros clientes.
