Panorama Intermodal 2024
El transporte intermodal enfrenta retos significativos, sin embargo se proyecta mayor repunte en 2025 para México y EE.UU.
Por Luis Felipe Gonzalez, Vice presidente Customer Solutions / Data & Analytics en Transportes EASO
El transporte intermodal ha ganado relevancia en los últimos años en el comercio nacional e internacional. Este sistema usa una unidad de carga, generalmente un contenedor, para trasladar mercancía sin manipulación, utilizando medios como barco, tren y camión. Entre sus beneficios están: menor costo en rutas largas, mayor capacidad en el transporte terrestre, tiempos predecibles y menor impacto ambiental, ya que un tren puede mover hasta 200 contenedores, reduciendo las emisiones de CO2.
Sin embargo, la industria enfrenta retos importantes. La pandemia impulsó la demanda intermodal en Norteamérica debido a las interrupciones en las cadenas de suministro entre Asia y América, lo que saturó los puertos del Pacífico, especialmente Long Beach. Esto generó una fuerte demanda de contenedores para mover mercancías dentro de EE. UU., lo que provocó un aumento de tarifas tanto en autotransporte como en transporte intermodal. En México, la escasez de contenedores de 53 pies impactó el mercado nacional y transfronterizo, elevando los costos logísticos y contribuyendo a la inflación, especialmente en productos de consumo.
Estos años fueron muy rentables para las empresas de transporte que aprovecharon la situación, alcanzando récords de volumen y beneficios. Sin embargo, la economía es cíclica. Muchas compañías invirtieron en nuevos equipos para aprovechar el auge en la carga, pero los retrasos en las entregas, que pueden demorar entre 6 y 18 meses, y la caída en la demanda crearon una situación de sobreoferta de transporte al haber arribado tarde cuando ya no había tanto que mover. La reducción en las compras de bienes, el fin de las ayudas económicas, así como el regreso a la normalidad tras la pandemia llevaron a un estancamiento en el consumo.
Aunado a todos estos fenómenos económicos, la industria Intermodal también se vio envuelta en anuncios grandes por parte de las empresas Ferrocarriles de la región, tenemos por ejemplo la fusión entre el Canadian Pacific y el Kansas City Southern de México siendo este el único ferrocarril que cubre por completo la región de Norteamérica. Esto generó una interesante reacción por parte de sus competidores como el Union Pacific, el cual generó alianzas estratégicas con el Canadian National y Ferromex lanzando productos como el Falcon Premium y nuevas rutas al Sureste y las Floridas para competir con este nuevo monstruo ferroviario. Por su parte el BNSF aliado con la empresa JB Hunt lanzaron su servicio Quantum para atender principalmente a sus clientes de la industria automotriz, focalizaron todas sus operaciones en México con Ferromex y han declarado querer tener en los siguientes años una flota disponible de 150 mil contenedores de 53 pies. Todo esto está enfocado para poder atender de manera correcta a sus clientes tan pronto las condiciones de mercado sean favorables de nueva cuenta.
En el mercado doméstico mexicano intermodal también tenemos una dinámica interesante para la industria intermodal. El puerto de Lázaro Cárdenas ha estado recibiendo un número importante de autos chinos creando una escasez de madrinas para moverlos al interior del país fomentando el uso del Intermodal de puerto a puertas inclusive cargando automóviles en contenedores.
Por su parte Ferromex ha lanzado nuevos servicios como su servicio desde la terminal de tepalcates, siendo esta una alternativa al puerto de Manzanillo y las rutas yendo de Ciudad de México, Silao y Guadalajara a la zona de Chihuahua entre otros.
Se espera un repunte en el volumen intermodal en 2024 tanto en México como en EE. UU. tras un difícil 2023, y se proyecta que 2025 podría marcar el final de la recesión en la industria del transporte en Norteamérica, pero el tiempo nos confirmará esto.
