Miguel Lorrio: El talento que marca la estrategia

Con una trayectoria sólida en Deloitte Latinoamérica, Miguel Lorrio Aguirre comparte su experiencia como líder de creación y reestructura, y nos habla sobre sus estrategias y visión en el sector.

 

Por Javier Cendejas

Estudió dos licenciaturas, Derecho y Administración de Empresas, “dos carreras que se mezclan bastante bien”, comenta Miguel. Nunca ejerció el mundo del derecho, pero siempre tenía claro que quería tener una carrera empresarial y sobre todo internacional.

Trabajó en banca de inversión entre Madrid y Londres, pero pronto fue becado para una maestría en finanzas en London Business School. Luego continuó trabajando muchos años en banca de inversión desde la trinchera hasta ser Managing Director.

Ha vivido en Londres, muchos años en España y algo de tiempo en Nueva York y muchos años en México, en una primera etapa de casi seis años como jefe de banca de inversión de Santander y luego ahora con la firma Deloitte basada en Ciudad de México. 

Como líder de creación de valor y reestructuración, ¿a qué retos te has enfrentado y cómo has avanzado? 

Hablas con compañías que no están emproblemadas, pero que pueden ser mejores. Tratas de identificar cómo mejorar las ventas, cómo mejorar sus márgenes, cómo mejorar su manejo del capital de trabajo, del working capital.

En cambio el área de reestructuras son compañías que están emproblemadas, que a veces no tienen solución y otras muchas es compañía operativamente correcta pero estructura de capital incorrecta. Y en cuanto a retos de la región, si te refieres, la inestabilidad política, la inestabilidad regulatoria genera un tipo de incertidumbre que es como la criptonita para la toma de decisiones.

Creo que en la región hay una falta de este total factor productivity, esos intangibles de temas académicos, de temas de formación. Luego otro de los temas es en la región hay un acceso limitado a financiación, desgraciadamente, por ejemplo en México, si tú dividieses toda la deuda en México dividido por el producto nacional bruto, eso es aproximadamente el 30%.

En Estados Unidos es el 200%, en Chile el 70%, lo cual quiere decir que hay menos palanca en la economía. La deuda no es necesariamente mala, mucha deuda es malo.

 

¿Cómo sientes la incertidumbre financiera de aranceles?

Desde luego no nos hemos aburrido desde enero, desde la nueva administración, por distintas razones, no necesariamente de temas de comercio exterior. Todos sabemos que a veces esta administración utiliza estos temas como una palanca de negociación.

Al dinero internacional de repente le cuesta más tomar decisiones. Deloitte ha hecho mucho trabajo en esto, yo he consumido y leído bastante sobre esto, aunque se impusiesen, primero estamos protegidos por el T-MEC, el acuerdo comercial con Canadá y Estados Unidos, y aunque se impusiesen ciertas tarifas, ciertos aranceles, al final el mundo no es algo absoluto, sino relativo.

Si China o el sudeste asiático, por ejemplo, tienen niveles tarifarios superiores a los que tiene México, aunque todo haya subido, siempre y cuando México esté por debajo que importar de Asia, pues estaríamos en una mejor posición. Evidentemente esto inicia una espiral inflacionaria en Estados Unidos, lo cual uno se plantea la pregunta de si tiene sentido o no, pero yo creo que México, aún con aranceles, estaría en términos relativos en mejor situación que otros países.

 

¿Cómo aprovechar la tecnología y automatizar para ser más eficientes y rentables?

Lo primero, hay que trabajar en el talento, hay que seguir invirtiendo en el talento. Hablábamos al principio de ese total factor productivity, que son los intangibles que genera la sociedad. Hay que educar a la población, que pasen por la escuela, que pasen por la universidad, eso es talento. Hay que invertir, tiene que haber la certidumbre jurídica y la legislación adecuada que permita al empresario o a los inversores invertir y obtener su lícito retorno de su inversión.

Nosotros estamos hablando también con compañías mexicanas de las que estoy enamorado, con tecnología, aplicaciones de recursos humanos y cómo le meten una capa de inteligencia artificial. Entonces el mexicano es muy creativo, simplemente hay que espolear, hay que incentivar y ayudar esa creatividad a base de separación pequeño, educarles y dar certidumbre jurídica para que uno sepa que la inversión en X años me va a dar el lícito retorno.

 

Menciona algún caso de éxito que tengas sobre optimización logística en nuevas tecnologías.

Yo creo que uno de los mayores ejemplos de esto es la compañía como Nadro que es de logística farmacéutica, con la cantidad de referencias de SKUs que manejan, es increíble el nivel de informatización de tecnología que utilizan.

Hay unos tipos de robots muy particulares de ese sector, se llaman ACE porque tienen una forma de A, ahí estamos observando, imagínate todas las farmacias que hay disponibles distribuidas por toda la república y a que cada uno le llegue el fármaco adecuado en el número adecuado, porque no quieres demasiado stock, porque tienen fechas de caducidad. Entonces sí, la tecnología sin duda alguna es el futuro y sobre todo en el mundo de la logística, la tecnología directamente te lleva a eficiencias en tu vida profesional.

 

¿Qué principios o lecciones clave has aprendido para los que buscan generar valor sostenible en sus negocios?

Yo te diría que lo primero es tener clara una estrategia. Si no tienes clara la brújula de dónde vas, la estrategia sobre la cual construir todo lo demás, pues prácticamente estarías jugando al casino, apostando hoy me sale rojo, mañana me sale negro. Tienes que ser financieramente disciplinado, pero con un sentido, que la parte financiera esté alineada con la estrategia.

Tienes que conocer, la palabra en inglés es stakeholders, no sólo son tus accionistas, sino tus empleados, la sociedad, el legislador, tu regulador. Tienes que ser muy consciente de lo que tienes alrededor y eso condiciona tu estrategia.

Con una visión internacional y experiencia en banca y consultoría, Miguel destaca la importancia de estrategia, talento y disciplina financiera para generar valor sostenible y enfrentar con innovación los retos empresariales de la región.