México reinventa su manufactura

Por primera vez en una década, México exporta más computadoras que autos a Estados Unidos, un cambio que lo impulsa a posicionarse como un actor clave frente a otros.

 

Por Maritza De la Garza

México está dejando de ser solo un ensamblador automotriz para convertirse en un centro manufacturero integral, y esta transformación se refleja claramente en sus exportaciones hacia Estados Unidos.

En 2002, el auge de la manufactura electrónica y las inversiones asiáticas en las plantas al norte del país colocaron a los televisores y equipos de sonido en el primer lugar hasta 2013.

Con la llegada de nuevas armadoras y el fortalecimiento del T-MEC, los vehículos y autopartes dominaron las exportaciones durante 11 años consecutivos. A inicios de este año, la balanza cambió y un nuevo sector comenzó a destacar.

Durante los primeros cinco meses, el rubro de maquinaria y aparatos mecánicos, que incluye equipos de computación, tomó la delantera marcando un hito en la evolución de las exportaciones mexicanas hacia el país vecino.

Máquinas y tecnología al frente

Ante los nuevos aranceles a productos chinos, Estados Unidos busca reducir su dependencia de Asia. Bajo este contexto, México está ganando terreno como socio estratégico gracias a su cercanía, estabilidad bajo el T-MEC y capacidad para producir bienes tecnológicos.

De acuerdo con el Departamento de Comercio de EE. UU., las importaciones de este segmento se duplicaron durante los primeros cinco meses del año frente al mismo periodo de 2024, mientras que las de vehículos y autopartes se han mantenido estables desde 2017.

El área de maquinaria y aparatos mecánicos concentró el 25.9% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos, alcanzando por primera vez el primer lugar y consolidando a México como el segundo proveedor solo detrás de China.

México ha atraído una inversión extranjera significativa en la fabricación de equipos de cómputo. Según datos de CNN, en 2024 se registraron mil 831 millones de dólares, con un foco claro en seis estados, principalmente Baja California, que captó el 22% y Ciudad de México, con 18%.

Con maquinaria y equipos de cómputo al frente de las exportaciones y la inversión extranjera respaldando el crecimiento, México ya no es solo un ensamblador de autos o electrónicos. El país está subiendo de nivel, consolidándose como un jugador clave en la manufactura global y ganando terreno en la cadena de valor internacional.