México mete ‘freno’ a China

A partir de 2026, México aplicará nuevos aranceles de entre 10% y 50% a mil 371 fracciones arancelarias, lo que equivale al 16.8% de todos los productos importados, esta medida afecta a diferentes sectores, principalmente el automotriz.

Por Enrique López

La relación entre México y China siempre ha sido muy cooperativa. China ha realizado grandes inversiones y a cambio, ellos han recibido una gran mano de obra especializada y eficiente para llevar a cabo sus proyectos.

Sin embargo, la Secretaría de Economía (SE), ha detectado que existe una gran ola de importaciones a bajo costo que, en los últimos años, ha presionado a fabricantes locales.

Después de meses de análisis entre la SE, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), y en coordinación con la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), decidieron tomar medidas arancelarias tras esta ola de importaciones desmedida.

El objetivo es impulsar la manufactura nacional, proteger empleos industriales, atraer inversiones de nearshoring y reducir la dependencia de importaciones asiáticas en sectores estratégicos. El mensaje es claro: México quiere consolidarse como un nodo industrial competitivo y de gran valor dentro de América del Norte.

 

Competiciones justas de comercio

El aumento de aranceles busca restablecer condiciones de competencia justa frente a mercados que otorgan subsidios o precios artificialmente bajos, especialmente en el sector automotriz y de manufacturas ligeras. En conferencia de prensa, la titular de Economía, Raquel Buenrostro, afirmó que: México no puede seguir compitiendo contra prácticas desleales que ponen en riesgo la estabilidad de nuestra industria.

Esta decisión se da también en un contexto de reconfiguración del comercio global, donde China, la Unión Europea y Estados Unidos ajustan sus propias políticas de subsidios, incentivos y tarifas en sectores estratégicos como la electromovilidad y el acero.

 

Autos chinos en la mira

Una de las áreas más sensibles será la importación de vehículos provenientes de China, que en los últimos tres años aumentó significativamente en volumen y presencia del mercado mexicano. Las nuevas tarifas impactarán directamente en automotrices como: BYD, MG y Chirey.

Según fuentes de la SE, los automóviles podrían enfrentar aranceles cercanos al 35%, mientras que las autopartes, como: baterías, motores eléctricos y sistemas electrónicos, oscilarán entre 15% y 25%.

Desde Pekín, el portavoz del Ministerio de Comercio de China, He Yadong, espera que México mantenga un entorno comercial justo y predecible, y evite medidas proteccionistas que perjudiquen la cooperación bilateral.