Lourdes Cobos: El talento mueve la industria

Entre la revisión del T-MEC, la IA y la reorganización de las cadenas de suministro, Lourdes Cobos, presidenta del Clúster de la Industria Automotriz de Coahuila, afirma que el mayor activo de México sigue siendo su capital humano.

 

Por Javier Cendejas

La industria automotriz atraviesa una etapa de transformación impulsada por la relocalización de cadenas de suministro, la inteligencia artificial, la electrificación y la revisión del T-MEC. En este contexto, Coahuila se mantiene como uno de los polos manufactureros más importantes de Norteamérica gracias a una fórmula basada en seguridad, talento e integración entre empresas, gobierno y academia. En entrevista con Latitudex, Lourdes Cobos Cabrera, presidenta del Clúster de la Industria Automotriz de Coahuila, comparte la visión de un estado que busca fortalecer su liderazgo frente a un entorno global cada vez más competitivo.

 

Llegar a la presidencia del Clúster Automotriz de Coahuila implica una trayectoria importante dentro de la industria. ¿Cómo ha sido ese camino profesional?

Mi carrera comenzó hace casi 25 años, cuando todavía estudiaba Ingeniería Mecánico Administrador en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Ingresé a la industria automotriz como practicante y, apenas seis meses después, recibí la oportunidad de participar en un proyecto para desarrollar una nueva planta en Ramos Arizpe.

Ese proyecto marcó mi carrera. Me enviaron a Michigan para coordinar parte del desarrollo y diseño de la planta y, cuando llegó el momento de arrancar operaciones, me trasladé definitivamente a Coahuila para liderar la implementación. Fue una experiencia que me permitió conocer desde muy joven cómo se construye una operación automotriz desde cero.

Posteriormente desarrollé la mayor parte de mi trayectoria en Johnson Controls, empresa que más tarde evolucionó a Yanfeng. Durante cerca de dos décadas participé en áreas como ingeniería, manufactura, lanzamiento de proyectos, nuevos negocios y operaciones.

Comencé administrando una planta con alrededor de 300 colaboradores y años después entregué una operación con más de 1,200 empleados. Más adelante asumí la dirección de operaciones para varias plantas en México, pasando de coordinar tres instalaciones a siete plantas bajo mi responsabilidad.

Toda esa experiencia me permitió conocer la industria desde prácticamente todas sus áreas: desarrollo de proyectos, ingeniería, producción, talento y estrategia de negocios.

 

¿Cómo surge entonces la oportunidad de encabezar el Clúster de la Industria Automotriz de Coahuila?

Primero ingresé al Clúster como representante de una de las empresas asociadas. Más adelante fui invitada a formar parte del Consejo Directivo y posteriormente presidí el Comité de Responsabilidad Social.

Cuando concluyó el periodo del entonces presidente, Alberto Piñones, el propio Consejo me propuso asumir la presidencia del Clúster. Fue una sorpresa porque históricamente el Consejo había estado conformado principalmente por hombres, pero recibí un respaldo absoluto por parte de todos ellos.

Asumí la presidencia en noviembre de 2024 con la responsabilidad de representar a una de las regiones automotrices más importantes del país y al estado que hoy lidera las exportaciones mexicanas de autopartes. Es un reto enorme porque la industria cambia todos los días, pero también representa una gran oportunidad para impulsar la competitividad de Coahuila.

 

¿Cuál es hoy la misión del Clúster Automotriz de Coahuila y qué papel desempeña dentro del ecosistema industrial del estado?

Actualmente contamos con cerca de 60 empresas asociadas entre proveedores Tier 1 y Tier 2, y estamos incorporando cada vez más proveedores especializados para fortalecer toda la cadena de suministro.

En conjunto representamos alrededor de 110 mil empleos, principalmente en la región sureste del estado. Nuestro objetivo es fortalecer la vinculación entre industria, gobierno e instituciones educativas bajo el modelo de la triple hélice.

Trabajamos para atraer inversión, desarrollar proveedores locales, generar empleo y, sobre todo, formar el talento que demandará la industria en los próximos años. La colaboración con universidades y centros tecnológicos es permanente porque sabemos que la competitividad de la región dependerá de la calidad del capital humano.

 

La industria automotriz suele considerarse un termómetro de la economía mexicana. ¿Cómo describirías el momento que vive actualmente el sector?

Estamos viviendo un periodo de resiliencia. También de adaptación e incertidumbre. Hoy los líderes de la industria debemos tomar decisiones prácticamente todos los días en un entorno donde las condiciones cambian constantemente. Una nueva regulación, un anuncio comercial, una inversión que llega o un proyecto que cambia de destino pueden modificar la estrategia de una empresa.

Eso obliga a reaccionar con rapidez y a replantear continuamente las decisiones de inversión, de producción y de crecimiento. La incertidumbre forma parte del entorno actual, pero también abre oportunidades para quienes logran adaptarse con mayor velocidad.

 

¿Qué hace diferente a Coahuila frente a otras regiones industriales y automotrices del país?

Existen varios factores que hacen de Coahuila un destino muy competitivo para la inversión.

El primero es la seguridad. Las empresas encuentran un entorno estable para operar y desarrollar proyectos de largo plazo. El segundo es el talento. La mano de obra coahuilense tiene una sólida preparación técnica y existe una cultura de capacitación continua dentro de las empresas.

A eso se suma una estrecha relación con universidades e instituciones educativas. Muchas compañías participan directamente en la definición de programas académicos para asegurar que los estudiantes desarrollen las habilidades que realmente requiere la industria.

 

Algunas armadoras han ajustado sus estrategias de producción entre México y Estados Unidos. ¿Cómo interpreta estos movimientos?

Cada empresa toma decisiones distintas dependiendo de su estrategia global. Es importante entender que los movimientos de producción no necesariamente representan una pérdida para México.

Las armadoras redistribuyen plataformas, ajustan capacidades o especializan determinadas plantas de acuerdo con la demanda del mercado. Lo hemos visto durante muchos años.

Lo verdaderamente relevante es que gran parte de la proveeduría continúa instalada en México. Independientemente de dónde se ensamble el vehículo, buena parte de los componentes siguen fabricándose aquí, y eso mantiene vigente la importancia de nuestra industria dentro de la región.

La cadena de suministro de Norteamérica está profundamente integrada y seguirá funcionando de esa manera.

 

Además de la cercanía con Estados Unidos, ¿qué ventajas competitivas mantienen a México como un destino atractivo para la inversión automotriz?

Yo las resumiría en tres grandes fortalezas. La primera es el talento. México cuenta con personal técnico altamente capacitado y con una enorme capacidad para adaptarse a nuevas tecnologías.

La segunda es nuestra ubicación geográfica. Compartimos frontera con el mercado más importante del mundo y eso representa una ventaja logística difícil de igualar.

Y la tercera sigue siendo la competitividad de nuestros costos de manufactura. A pesar del incremento en salarios y de los cambios regulatorios recientes, México continúa ofreciendo una combinación muy atractiva entre calidad, productividad y costos frente a otros países.

Esas tres variables siguen siendo nuestra mejor carta de presentación para atraer inversión.

 

¿Cuáles son hoy los principales retos en materia de comercio exterior para la industria automotriz?

El principal desafío es adaptarnos a una operación cada vez más compleja.

Hoy las empresas deben cumplir con nuevos requisitos regulatorios, controles aduaneros, manifestaciones de valor, reglas de origen y procesos documentales mucho más robustos que hace algunos años.

Eso exige capacitación permanente para los equipos de comercio exterior y también una mayor coordinación entre empresas, agentes aduanales, operadores logísticos y autoridades.

Además del costo, existe otro factor igual de importante: el tiempo. Cada retraso en una aduana o en la liberación de un embarque puede afectar directamente la continuidad de una línea de producción.

Por eso necesitamos procesos más ágiles, mayor intercambio de información y una digitalización mucho más profunda.

 

Durante los últimos años el nearshoring dominó la conversación económica en México. ¿Consideras que ese fenómeno sigue vigente?

Creo que el nearshoring evolucionó. Hace apenas un par de años hablábamos de una estrategia global para atraer proveedores de Asia hacia Norteamérica. Incluso muchas empresas viajamos a China para invitar a nuestros proveedores a instalar operaciones en México.

Hoy el escenario cambió. Las nuevas políticas comerciales, los incentivos que existen en Estados Unidos y las condiciones del mercado han modificado la estrategia.

Más que hablar únicamente de nearshoring, hoy estamos entrando a una etapa de regionalización. El objetivo es fortalecer las cadenas de suministro dentro de Norteamérica, integrar verticalmente a los proveedores y construir una red más sólida entre México, Estados Unidos y Canadá.

Sigue existiendo interés por parte de empresas asiáticas para instalarse en México, pero ahora las decisiones dependen mucho más de contar con proyectos de largo plazo y con suficiente certidumbre para justificar las inversiones.

La prioridad ya no es solamente traer proveedores al país; ahora buscamos consolidar una cadena regional mucho más integrada, resiliente y competitiva.

 

¿Cómo se está preparando la industria automotriz de Coahuila para la transformación del uso de IA?

La inteligencia artificial ya dejó de ser una tendencia para convertirse en una herramienta cotidiana dentro de las plantas. Hoy la utilizamos para optimizar procesos, mejorar la planeación, fortalecer los controles de calidad y hacer más eficiente la toma de decisiones.

Sin embargo, es importante entender que la tecnología no sustituye al talento humano; lo complementa. Seguiremos necesitando ingenieros, técnicos y especialistas capaces de interpretar la información, resolver problemas y desarrollar nuevas soluciones.

Por eso la capacitación continua es más importante que nunca. La velocidad con la que evolucionan las tecnologías nos obliga a actualizar conocimientos de manera permanente. Las empresas que inviertan en el desarrollo de su gente serán las que logren mantener su competitividad durante los próximos años.

 

¿Qué representa para ti ser la primer mujer al frente del Clúster Automotriz de Coahuila?

Lo asumo con mucho orgullo, pero también con una enorme responsabilidad.

Más que verlo como un logro personal, creo que refleja la evolución que ha tenido la industria. Hoy existe una mayor apertura para reconocer el talento y el liderazgo, independientemente del género.

Durante muchos años la industria automotriz fue percibida como un sector predominantemente masculino. Afortunadamente eso está cambiando.

Cada vez vemos más mujeres ocupando posiciones estratégicas en ingeniería, manufactura, operaciones, calidad, logística y dirección general. Lo importante es seguir generando oportunidades para que más mujeres puedan desarrollarse profesionalmente dentro del sector.

 

¿Cuál será el principal desafío para la industria automotriz mexicana durante los próximos cinco años?

Mantener la competitividad. Vivimos en un entorno donde las condiciones cambian con enorme rapidez. Los avances tecnológicos, la transición hacia la movilidad eléctrica, las nuevas políticas comerciales y la reorganización de las cadenas de suministro obligarán a las empresas a reinventarse constantemente.

Quienes logren adaptarse con mayor velocidad serán quienes lideren esta nueva etapa.

México tiene todas las condiciones para seguir siendo protagonista: una ubicación estratégica, experiencia manufacturera, una cadena de suministro consolidada y un talento altamente especializado. El reto será seguir fortaleciendo esas ventajas para mantenernos como uno de los principales centros automotrices del mundo.

 

Finalmente, ¿qué mensaje compartirías con los lectores de Latitudex?

Hoy ninguna empresa puede enfrentar sola los desafíos que plantea la industria. Necesitamos fortalecer la comunicación entre fabricantes, proveedores, universidades, organismos empresariales y autoridades para construir una cadena de suministro cada vez más integrada y resiliente.

México ha demostrado durante décadas que puede competir con los mejores del mundo. Estoy convencida de que Coahuila seguirá siendo un referente de innovación, manufactura y desarrollo industrial.