La era de los cobots 

Bosch impulsa el futuro de la manufactura en México con robots colaborativos en el sector automotriz

 

Por Maritza de la Garza

La transformación digital ya no es cosa del futuro y Bosch es un claro ejemplo de cómo podemos innovar dentro de la industria, sin dejar de lado el talento humano. 

Actualmente, la compañía integra robots colaborativos en las plantas automotrices del país que cambian por completo la forma de producir. A diferencia de los robots tradicionales, los cobots están diseñados para trabajar mano a mano con las personas. 

Estos brazos robóticos se encargan de tareas repetitivas, pesadas o riesgosas, mientras que los humanos se enfocan en tareas más estratégicas y de mayor valor agregado. 

Son ligeros, fáciles de programar y pueden adaptarse a distintos tipos de trabajo: ensamblaje, soldadura, control de calidad, entre otros.

En 2024, como parte de su compromiso con la innovación, Bosch inauguró en Monterrey el ReXpace. Un centro donde clientes, estudiantes y empresas pueden conocer y experimentar con lo último en automatización industrial. 

Desde soluciones hidráulicas hasta robots colaborativos, el espacio está pensado como un laboratorio de ideas para las fábricas del futuro. 

Le apuestan al norte

Una de las últimas inversiones de Bosch en México es la inauguración de su primera planta de electrodomésticos dedicada a la producción de refrigeradores.

Esta fábrica se ubica en el municipio de Salinas Victoria, Nuevo León, y representa una inversión de más de 5 mil millones de pesos, además de la creación de hasta 1,500 empleos según El Economista. 

La planta tiene una superficie de 430 mil metros cuadrados y la capacidad de producir más de 300 mil unidades al año, principalmente para el mercado norteamericano. 

De acuerdo con Bosch, la instalación se diseñó para cumplir con los estándares de innovación y sostenibilidad de la región, incluyendo procesos de producción con emisiones reducidas de CO2.