Internacionalización del Tequila a través de lo “glocal”, celebrando 50 años con Denominación de Origen
El tequila, la emblemática bebida nacional de México, no sólo conquista paladares alrededor del mundo, sino que también representa un motor de desarrollo económico y cultural para las comunidades rurales.
Por Karla Nava, Directora de la Escuela de Negocios en UDEM
Desde 1974, Tequila, Jalisco, es la ciudad que ostenta la Denominación de Origen (DO) de este licor, amparada por el artículo 157 de la Ley de Propiedad Industrial. Este distintivo también lo comparten los estados de Nayarit, Michoacán, Guanajuato y Tamaulipas.
Para que un producto obtenga la DO debe cumplir con especificaciones de calidad y características ligadas a su origen geográfico.
El proceso de registro de una DO se realiza ante el IMPI, quien evalúa y certifica que se cumplan los requisitos necesarios. Y garantiza que sólo los productos originarios de la región específica y que cumplan con los estándares pueden usar la denominación.
Además del tequila, el mezcal también cuenta con DO, lo cual garantiza su autenticidad y calidad.
En otras regiones de América Latina encontramos, por ejemplo, el Pisco en Perú (que se debate históricamente su DO con Chile), Singani en Bolivia y Cachaça en Brasil por mencionar algunos ejemplos
Existen distintas estrategias para que las empresas se internacionalicen, ya sea de forma directa o por etapas. En el caso del tequila, el principal mercado de exportación son los Estados Unidos, seguido de Alemania, España, Francia y Japón.
México cuenta con 2,539 marcas de tequila en México, 198 productores, y exporta a más de 120 países. En 2023 se exportaron más de 400 millones de litros con un valor aproximado de $3,500 millones de dólares.
Si bien, el impacto generado por las exportaciones se ve reflejado en la balanza comercial, y los empleos generados en nuestro país, no debemos olvidar el impacto en la promoción de la cultura y el turismo en el desarrollo local sostenible de las comunidades rurales.
En otros espacios he comentado que en el mundo de los negocios, lo local no quita lo global, y en la internacionalización del tequila no es la excepción.
Pero, ¿cómo podríamos impulsar el desarrollo local sostenible de las comunidades rurales a partir de la producción del tequila en nuestro país?
- Desarrollo e integración de la cadena de valor local entre sus actores clave
- Promoción de alianzas entre productores locales favoreciendo sinergias y fortaleciendo el rol local y su capacidad de negociación
- Fomento e impulso al turismo sostenible con el apoyo de los gobiernos subnacionales
- Prácticas agrícolas sostenibles promoviendo la biodiversidad
- Investigación y desarrollo
- Capacitación y fomento a la innovación
- Diversificación de la producción de agave más allá del tequila
Si celebramos los 50 años del tequila con DO, celebramos la internacionalización con éxito de nuestra bebida icónica mexicana, pero no olvidemos el otro lado de la moneda, la sobreproducción, y las restricciones que todavía el tequila enfrenta en Asia, sumado la necesidad de incorporar cada vez más las prácticas sostenibles. Por tanto, no olvidemos el desarrollo rural sostenible cuando pensamos en mercados globales para nuestro tequila
