Infraestructura puertos mexicanos
Desde que México se unió al Acuerdo General de Tarifas y Comercio (GATT) en 1986, el comercio exterior y la logística han evolucionado significativamente.
Por Africa Castillo, Sr. Manager Customs en Adidas
En 2014, una reforma portuaria fomenta la participación del sector privado, impulsando la globalización de los puertos mexicanos. Aunque han recibido inversiones estratégicas para mejorar capacidad e innovación, aún enfrentan desafíos para satisfacer la demanda. Según la OMI (2023), el transporte marítimo representa el 80% del comercio global, lo que subraya la necesidad de una infraestructura portuaria robusta en México. Con 11,500 km de costa, conectividad con 63 países y 316 puertos, México ocupa el tercer lugar en conectividad marítima en América Latina (Liner Shipping Connectivity Index, 2023). Además, su proximidad a Estados Unidos, su principal socio comercial, le permitió alcanzar un récord del 15.9% del comercio de productos con ese país de enero a septiembre de 2024, equivalente a $632,290 mdd.
Con respecto a esta ventaja en ubicación que posee México aunado a la proximidad con Estados Unidos, el auge del nearshoring destaca a México como destino estratégico para empresas que buscan proximidad a sus mercados. Por ejemplo, en 2023, se transportaron 2.3 millones de automóviles por los puertos, un incremento del 23.7% respecto a 2022. Sin embargo, este crecimiento también plantea retos en la capacidad operativa de los puertos. Entre los principales puertos destacan:
- Manzanillo (Pacífico): tiene capacidad para manejar buques post-Panamax y diversos tipos de carga.
- Lázaro Cárdenas (Pacífico): es uno de los más grandes de México, con alta capacidad para contenedores y carga a granel. Y estratégico para la ruta Asia – México.
- Altamira (Golfo): clave para comercio marítimo internacional, con infraestructura para grandes buques y carga diversa.
- Veracruz (Golfo): destaca por su capacidad e inversiones recientes, siendo uno de los más diversos e importantes del país.
Aunque los principales puertos mexicanos tienen capacidad para recibir grandes buques como el Post-Panamax, es necesario más apoyo e inversiones gubernamentales para aumentar su capacidad de descarga. A pesar de contar con grúas y áreas de terminal, en ocasiones no son suficientes para satisfacer la demanda. Según el Container Port Performance Index 2023 (CPPI), los puertos mexicanos están posicionados de la siguiente manera: Lázaro Cárdenas en el lugar 51, Manzanillo en el 323, Altamira en el 87 y Veracruz en el 115, entre 405 puertos globales.
La llegada de grandes buques ha impulsado cambios significativos en las instalaciones portuarias globales, dejando atrás a aquellos puertos que no cumplen con la infraestructura necesaria. Las líneas navieras optimizan sus espacios, reduciendo costos y la huella de carbono, lo que representa un reto para los puertos al requerir características específicas para el manejo de estas embarcaciones. Ejemplos de estos barcos son:
- Post-Panamax: Superan las dimensiones del Canal de Panamá, transportando entre 5,000 y 14,000 TEU.
- Post-Suez-Max: Capacidad de hasta 18,000 TEU, con un calado de 21 m.
- Post-Malacca-Max: Capacidad de 18,000 TEU y calado de 21 m, apto para el Canal de Suez.
México ocupa el lugar 63 de 138 en el Logistics Performance Index 2023. Para avanzar, es crucial invertir en infraestructura, como la fase II de la terminal APM en Lázaro Cárdenas, con una inversión de 140 millones de dólares, que aumentará su capacidad en un millón de TEUs. Además, el gobierno mexicano destinó 2,395 millones de pesos en 2023 para mejorar los puertos de Veracruz, Lázaro Cárdenas y Altamira.
Además del mayor volumen y manejo de grandes buques, los puertos enfrentan disrupciones que causan retrasos, costos altos y congestión. Entre las principales causas están el Covid-19, la guerra Rusia-Ucrania, la baja del agua en el Canal de Panamá, el conflicto Israel-Palestina y los problemas en el Mar Rojo, que afectan rutas y capacidad comercial global.
Por lo anterior , se está teniendo una notable afectación en los barcos, aunado a los constantes cambios de ETA retrasan buques en terminales como Lázaro Cárdenas, con demoras de 6 a 15 días, afectando la carga, aumentando costos y generando congestión.
Como reflexión final es importante considerar que el mundo ya cambió y ahora se enfrenta a nuevos desafíos, desde el transporte en grandes barcos hasta disrupciones que afectan el tráfico de mercancías. Según la ANIERM, el movimiento de carga creció un 2.3% de 2022 a 2023, por lo que México debe fortalecer su infraestructura portuaria para satisfacer las necesidades del mercado futuro.
