Horacio Marchand, confía en tu visión: ¿qué hay detrás de un mindset de crecimiento?

Reconocido conferencista y consultor empresarial nos compart de sus diferentes facetas que han formado al hombre detrás de los éxitos, una vida de batallas, cambios e inseguridades que han pavimentado el camino que Horacio explora día con día

POR ALEJANDRO FUENTES Y JAVIER CENDEJAS
REDACCIÓN POR MARÍA JOSÉ ROARO

Horacio Marchand es muchas cosas, Licenciado y Maestro en Administración de Empresas, Doctor en Psicología, presidente y fundador de su propia consultoría, catedrático y conferencista, lector apasionado, padre, hijo.

Antes de llegar a construir su legado y una exitosa trayectoria, Horacio vivió una infancia y juventud marcadas por una relación muy cercana. 

La oveja negra

“En mi casa,” platica Horacio, “papá era un hombre muy disciplinado. En las comidas familiares siempre se hablaba de negocios, a veces hasta la náusea.”

Horacio fue el hijo mayor de un hombre, según sus propias palabras, aguerrido y exitoso, “el mejor comerciante que he conocido”. 

Al terminar la carrera con sólo 20 años, entró a trabajar en la empresa de su padre, como se esperaba de él desde que era pequeño. Fue entonces cuando la relación se tornó difícil. Finalmente, después de peleas y dos que tres despidos, Horacio fue el único de sus hermanos que dejó de trabajar con su padre. 

Esa diferencia de pensamiento con el resto de su familia, que se volvió más marcada con el paso de los años, siempre estuvo presente. Horacio se fue conociendo a través de cometer errores, toparse con éxitos e ir acumulando nuevas referencias sobre la vida. 

Fue entonces que, en medio de una fuerte depresión, Horacio abrió los ojos para redefinir su camino buscando nuevas oportunidades priorizando, también, el recuperar la relación personal con su padre muy por encima de cualquier intercambio profesional. 

“Entre más vivimos y más nos aceptamos y más nos conocemos, creo que más vamos abrazando las diferencias, abrazando la unicidad y vamos sintiéndonos cómodos en la ambigüedad”

Plot Twist

Tras renunciar a un empleo seguro, Horacio no tenía claro cuál sería el siguiente capítulo de su historia, “no tenía el plot, el argumento estructurado todavía.”

Se puso a estudiar varias carreras y a tocar puertas, buscando trabajo a diestra y siniestra. Un día, comenzó a decirle a sus amigos que era consultor sin tener muy claro qué era lo que tenía que hacer para llevar a cabo esa profesión. “No sabía ni cotizar, no sabía cómo plasmar en una hoja una propuesta.”

Comenzó a trabajar ofreciendo consultorías gratis, consiguió su primer puesto y fue así que se comenzó a dar a conocer. “Empiezo con mucha inseguridad, tengo que tomar decisiones y tengo que decir algo.”

“Empiezo con mucha inseguridad, tengo que tomar decisiones y tengo que decir algo”

Comenzar a trabajar en consultoría le fue mostrando a Horacio el verdadero peso que tenían sus palabras. 

“Yo siempre le digo a mis clientes ‘mira, yo te voy a decir lo que pienso siempre con exactitud, eso no quiere decir que esté correcto, pero nunca te voy a esconder nada y mi visión va a ser de dueño’”.  Horacio asegura que sus clientes creen en él gracias a que ha creado una trayectoria de expertise en la industria, pero también gracias a que tiene un objetivo muy firme: el ayudar a la gente a creer en algo, a creer en su visión.

“Mi trabajo no vale tanto [para una empresa] como lo que aporta alguien que lleva 20 años trabajando en ella. […] A mí me contratan para decir qué es relevante, me contratan para decir cuál es el rumbo correcto. Y ese, es el rumbo que él planteó.”

Rediseñar el sistema

En el mundo corporativo, donde hay muchos intereses individuales de por medio, es difícil enfocarse en el crecimiento centrado en las personas. “Las agendas [corporativas] son políticas antes que sobre negocios.” 

Detectar un problema es fácil, cuenta Horacio, el reto es hacer que todos lo vean y lo acepten de la misma manera. 

“Mi reto más grande como consultor son las personas”

Dentro de una organización “hay resistores, hay saboteadores y hay innovadores”, menciona Horacio. Él ha observado a lo largo de su carrera que, el principal problema que existe en la organizaciones es este diseño en donde llegan los jóvenes buscando el cambio y que, tan pronto llegan a la cima, se vuelven los principales opositores al mismo. “El liberal, tan pronto llega al poder, se hace conservador”. 

“Las 4 claves de Horacio Marchand para el crecimiento de los negocios”

    1. Analizar el crecimiento y decrecimiento natural dentro de la empresa.
    2. Diagnosticar encontrando las razones detrás de estos movimientos.
    3. Detectar los factores que frenan y potencian el crecimiento.
    4. Ejecutar una estrategia y plan de acción con base en el análisis y la información recabada. 

“La relación humana lo es todo.”

Por otro lado, hay un elemento cada vez más presente en el mundo de la comunicación, de la consultoría y en nuestras vidas en general; es algo que las empresas aún no están volteando a ver: la salud mental. “Somos analfabetas emocionales», comenta Horacio. 

Él afirma que la salud mental es el principio de todo y, para poder diseñar un sistema que promueva el crecimiento de las personas y, por ende, de las organizaciones, se debe de hablar de psicología desde las primeras etapas de la vida. En el tema de las grandes corporaciones, incluso comentó que “ hay muchos estudios que correlacionan a los líderes de los corporativos con psicopatía”. 

En su opinión, el trabajo más importante dentro de las empresas es el que hacen los departamentos de recursos humanos, “el recurso humano es un habilitador, es el que cristaliza la estrategia, pero debe de hacerlo privilegiando la salud mental individual, que se traduce en una salud mental grupal, que se traduce en una salud mental organizacional.”

Esta filosofía se extrapola también al comercio internacional. Todo se trata de negociaciones que se hacen entre personas, con el objetivo de beneficiar a individuos, a una empresa o a una cadena de valor, “la relación humana lo es todo.”

¿Cómo definirse?

De la mano de la salud mental, va acompañado el autoconocimiento. “Es la madre de todas las habilidades humanas», asegura Horacio, y parte de ese autoconocimiento para él, ha sido el poder definirse vocacionalmente. 

Horacio Marchand ha estudiado varias carreras y posgrados, ha incursionado en diferentes actividades y, por eso, ha sido para él un reto el lograr definirse, uno que, a veces, le hacía dudar de sí mismo. “Hasta la fecha tengo muchas dudas de mi propósito, pero me siento cómodo con ellas.”

No obstante, gracias a este trabajo de autoconocimiento, él ha logrado encontrar una habilidad que lo ayuda a sobresalir en las diferentes áreas de su vida profesional: su hipersensibilidad al mundo. 

Esa hipersensibilidad lo lleva a realizar excelentes diagnósticos a la hora de aconsejar a grandes empresas, a distinguir cuando algo anda mal en la vibra de un cuarto de hotel y, principalmente, a rodearse de estímulos que le sumen y ayuden a crecer. Desde un café por la mañana, velas, inciensos, hacer ejercicio y hasta leer libros de sus autores favoritos. 

Escucha también su entrevista en Latitudex: El Podcast