Francisco N. González Díaz: El líder de la industria que sostiene a México
Está al frente de la Industria Nacional de Autopartes y encabeza 700 empresas en el momento más determinante del sector. Habla de poder industrial, nearshoring, electromovilidad y los retos que definirán si México consolida su lugar como potencia automotriz global.
Por Javier Cendejas
Francisco N. González Díaz es Presidente Ejecutivo de la Industria Nacional de Autopartes (INA), donde representa a 700 empresas de México en dicha industria.
Es licenciado en Administración de Empresas por el ITAM y tiene dos maestrías, una en Administración en el ITESM y otra en Business Administration en la Universidad de Texas. Se ha desempeñado en diferentes puestos a lo largo de su carrera profesional, principalmente en ProMéxico y Bancomext, además de ser condecorado por su trayectoria en diferentes países de Europa.
Hoy platicó con Latitudex para hablar más a detalle sobre su trabajo y sus objetivos como líder de la INA.
¿Cómo describirías el momento que vive la industria de autopartes en México?
Es un momento único, es un momento de metaverso, que están pasando muchas cosas y no hay nada mejor que una cita directa de Charles Dickens de la historia de las dos ciudades: “era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, era la edad de la sabiduría y también de la locura, era la época de la fe y también de la incredulidad. Era la estación de la luz y también de las tinieblas, era la primavera de la esperanza y también el invierno de la desesperación, todo lo poseíamos, pero no teníamos nada, íbamos directo al cielo, íbamos directos en sentido contrario”. Está pasando todo y es una cuestión muy interesante con una cantidad de oportunidades, pero obviamente también con riesgos.
¿Qué papel juega México en la cadena automotriz?
Es un papel fundamental y te lo voy a dar con números y datos. Somos el 46% al día de hoy de las compras que hace el sector automotriz de Estados Unidos en el mundo. Esto significa que los siguientes siete países que comprenden desde Canadá pasando por Japón, Alemania, otros europeos, inclusive China, no alcanzan a abastecer lo que México está proveyendo a la industria automotriz en Estados Unidos.
No nada más eso, hemos visto un incremento en México del 20% cuando empezamos con el primer tratado a 46%, o sea, hemos incrementado la parte del pastel, el pastel ha crecido, nos hemos vuelto el cuarto productor mundial de autopartes, le ganamos a Alemania inclusive, entonces jugamos un papel para Norteamérica fundamental, pero estamos integrados, eso es algo muy importante.
Las partes se dice que cruzan siete, ocho veces las fronteras de Canadá, Estados Unidos y México, y en esta dirección es importante decirlo, es un sector norteamericano el de autopartes.
¿Cuánto impactará esas siete U OCHO veces que cruza alguna autoparte?
Pues es la parte de tener regionalizada el expertise, lo que podemos hacer bien en México lo hacemos aquí, el mercado ha determinado qué se hace bien en México, que se puede mejorar en Estados Unidos o en Canadá y por eso también esto resulta tan importante en la integración de un automóvil con autopartes hechas en México.
¿El nearshoring es una oportunidad histórica para la industria automotriz?
Definitivamente lo puedo calificar como una oportunidad histórica. Reto obviamente hay, cuando viene un nearshoring tan fuerte a México, pues tiene un consumo de recursos humanos, materiales, infraestructura muy fuerte, pero la oportunidad es clara. Cerca del 40% del nearshoring que llega a México es el sector de autopartes.
¿Cómo ha sentido la inversión extranjera directa en estos últimos dos años?
Definitivamente sentimos que ha crecido, pero hay que ser muy claros en este crecimiento. Muchas veces se dice que son reinversiones y en este sentido no es mala noticia.
Lo que ha estado ocurriendo es que en la década anterior, llegaron prácticamente todas las empresas de autopartes que existen en el mundo de México.
Eso significa que ahora lo que traen son extensiones, expansiones, nuevas líneas que tenían en Asia fundamentalmente, pero también que tenían en Europa, porque han visto que desde México la manufactura es muy eficiente para abastecer el mercado norteamericano.
Entonces queda claro que lo que ha ocurrido es una inversión creciente en el sector y muchas veces de reinversión por este crecimiento de las mismas empresas.
¿Qué tanto pesa la logística en la competitividad de la industria de autopartes?
Bastante, tenemos la suerte de estar cerca, somos vecinos del principal mercado del mundo en el consumo de autopartes mexicanas y tenemos también la ventaja de tener tantos cruces fronterizos, pero la infraestructura en general tiene como la portuaria, la aeroportuaria y obviamente los cruces terrestres.
¿Qué opinas de la preparación de México rumbo a la revisión del T-MEC?
La ventaja que tenemos es que está anunciado desde hace un tiempo y nos hemos estado juntando las asociaciones en México, las cámaras bajo el techo del COMCE, por ejemplo, hemos tenido pláticas con la Secretaría de Economía y también hemos tenido la oportunidad de verlo con las empresas en Estados Unidos y con nuestras asociaciones que hacen lo mismo, que nos permite a final de cuentas sumar.
Entonces, a diferencia de otros tratados que íbamos a fuerza a pedir a la Secretaría de Economía, hoy en día ya está todo en una orquesta donde tenemos información que podemos dar a las secretarías en la negociación y que nos permite estar acordes con nuestras contrapartes en Estados Unidos y Canadá.
¿Qué impacto están teniendo las nuevas reglas de origen EN las empresas automotrices?
Así es, estas reglas de origen del tratado vigente del T-MEC, se incrementaron de 62.5% a 75% en vehículos ligeros y también se incrementaron vehículos pesados.
¿A qué destino nos llevó? Pues a que precisamente se tuvieron que establecer más empresas en Norteamérica, especialmente México.
Entonces podemos decir que afortunadamente esta medida que se tomó en las negociaciones hizo que se consolidara la industria en México. Con lo que ocurrió en ese momento y con lo que está ocurriendo ahora con los aranceles también somos en ese sentido el menos afectado, no podemos hablar del más beneficiado, sino el menos afectado en la decisión de la administración Trump de meter aranceles a todo el mundo.
¿Cómo equilibrar esta llegada de inversión extranjera directa?
Creo que tenemos el programa más sólido del Plan México, lo tenemos con la Secretaría de Economía y con el Banco Mundial a través del IFC, ques es un programa para desarrollar proveedores nacionales.
Precisamente este primer año tenemos 55 empresas que revisamos, analizamos, capacitamos, vamos a certificar y se les va a dar crédito necesario para las nuevas líneas que se tengan que armar para proveer a la industria de autopartes y automotriz.
Hicimos un trabajo con mucho detalle, con mucha revisión de qué productos son los que podían entrar y como te decía, 55 empresas están ya siendo capacitadas y puestas a punto de para ser proveedoras con dinero también del Banco Mundial, para poder tener todo lo necesario, inclusive la certificación necesaria y lo estamos haciendo a la par con la Secretaría de Economía, por eso decía que es el ejemplo que podrá presumirse en su momento y ser como el ejemplo también de lo que funciona en el Plan México.
Estamos fortaleciendo a nuevos proveedores nacionales, no necesariamente los tradicionales y esto da una visión mucho más profunda de lo que estamos buscando en la industria de autopartes, es anclar más proveeduría, más compras de las empresas que forman parte de la INA en México y no en el extranjero.
¿Qué retos enfrenta la industria de autopartes?
Hemos tenido un crecimiento en los últimos diez años de más del 100%. Esto obviamente trae apretones, trae estrangulamiento en algunos momentos, precisamente de que necesitamos crecer y contratar más gente, lo estamos consiguiendo.
Por suerte los mexicanos tenemos un gran talento, es una situación de que podemos capacitar, que podemos ir desarrollando este talento en distintas partes.
Sí ha sido complicado, sí ha sido un embudo, pero es un embudo agradable porque es contratar a más gente, es ver cómo podemos capacitarlos y ponerlos listos para trabajar en una industria que es muy precisa, una industria que es muy estricta, entonces es una disciplina laboral, un conocimiento de trabajo, una forma de hacer las cosas que requiere una serie de certificaciones individuales por empresa. Todo esto lleva también obviamente a buenos salarios, a buenas condiciones laborales y pues es un reto y va a seguir siendo porque estamos creciendo todavía.
¿La electromovilidad es una amenaza o una oportunidad para México?
Debe de ser una oportunidad. Yo podría decir que es una situación que todavía no se define bien, pero podemos iniciar desde las tres capas de la electromovilidad: producción de autopartes, producción de vehículos y el uso de vehículos eléctricos.
La primera capa, la producción de autopartes, México está siendo líder, estamos teniendo ya clientes en Estados Unidos de automóviles que inclusive no se venden aquí, como Rivian y Lucid. Tenemos clientes de automóviles que sí se venden aquí, pero que se producen en Estados Unidos, pero también tenemos clientes en México de vehículos eléctricos que se están armando aquí.
La segunda capa es la producción de vehículos. En México ya tenemos una buena capacidad y estamos teniendo la producción de vehículos.
En la que no estamos viendo todavía la claridad, es en la tercera capa, que es el uso de vehículos eléctricos. Estamos más hacia la parte de híbridos, pero la condición de energía en México sigue siendo una situación complicada.
¿Cómo ha tomado la industria de autopartes la importación de autos chinos?
Ha sido una situación muy complicada porque obviamente entran con subsidios y apoyos del gobierno chino y en ese sentido es una competencia que no es pareja.
Además cuando llegan muchas de esas marcas han desaparecido, inclusive en China, entonces son una burbuja, en algunos sentidos, que no necesariamente te dan la estabilidad que pudieras tener y también está la parte de los seguros. Muchas de las marcas que estaban entrando, las aseguradoras decidieron no asegurarlos porque no se encontraban refacciones en su momento. Suena muy bien que tenga que ver hacia la electromovilidad, pero México también está produciendo autos y con autopartes mexicanas.
¿Qué opinas del costo logístico en México?
Pues es el costo de la factura que sale cuando tú contratas a una empresa logística, pero también está el otro que es el de la seguridad, los seguros que tienes que estar pagando extras, está la parte de los bloqueos que es otro costo impresionante, entonces esta factura cada día se está viendo en la reducción de márgenes y esas reducciones pueden llegar a ahuyentar nuevas inversiones e inclusive tomar decisiones de mover producción a otras partes, creo que es una cuestión que hay que revisar, hay que pedir el apoyo gubernamental para que muchas de estas situaciones mejoren.
Mejorar la competencia, mejorar los vehículos, te ayudan a bajar los precios, el tener más posibilidades de financiamiento para nuevos camiones, nuevos tractos, es importante ver de qué forma nos hacemos eficientes y eso implica también tener mejores vías, mejores carreteras y también mejores trenes.
¿Qué mensaje le darías a las empresas que hoy evalúan invertir en México?
México sigue siendo el mejor lugar para invertir, no tengo duda, a pesar de las complejidades comentadas, a pesar de la situación, tenemos el factor más importante, más positivo que es el talento mexicano, no nada más es la juventud, es la parte de la creatividad, es la forma de aprender rápido, la forma de aplicar esos conocimientos, realmente teniendo este talento va a seguir siendo el lugar para llegar a invertir.
Si tenemos energías limpias, vamos a poder tener realmente una industria que siga a una velocidad impresionante en el crecimiento y consolidación. No nada más el crecimiento de más empresas que llegan, sino más empresas que se dedican en la cadena de suministro a proveer a la industria automotriz. Vemos una consolidación y un crecimiento muy viable.
Es importante considerar el tamaño de la industria de autopartes. Somos cerca de 900 mil personas que trabajan en la industria, es uno de los sectores que mejor paga, es uno de los sectores que más exporta, somos el que más genera inversión extranjera directa.
Entonces considerar al sector de autopartes como el verdadero motor de la economía de México.
