El nuevo papel del COMCE en la inversión extranjera y el comercio exterior

El COMCE, hoy con responsabilidades adicionales como la tecnología, ha sido un organismo empresarial que, desde hace algunos años, ha asumido un papel fundamental ante la ausencia de ProMéxico desde el año 2019 para posicionar al país en la línea de una presencia permanente en el exterior, tanto como promotor de inversión directa al país como promoviendo las exportaciones mexicanas a mercados clave para nuestra economía.

 

Por Humberto Esqueda, Presidente del Comité Empresarial Bilateral México-Corea de el COMCE

El Consejo Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología se ha visto en la necesidad de cambiar y adaptarse ante los cambios profundos en la política nacional y la geopolítica global, sin duda el país y el mundo cambiaron radicalmente desde 2019: la pandemia, el agravamiento de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la invasión rusa de Ucrania, Israel y Venezuela recientemente.

El organismo creado por Don Valentín Diez Morodo ha asumido una posición más dinámica en años recientes y se ha sometido a una reingeniería muy pro-negocio, una respuesta práctica para muchas empresas que buscan el apoyo para poder participar en mercados internacionales.

Sin embargo, aún quedan muchas áreas de oportunidad por desarrollar; una mayor y mejor coordinación con los diferentes niveles de gobierno, fortalecer la presencia de México en ferias y exposiciones donde tradicionalmente se contó con una participación que se traducía en negocios y volúmenes de exportación. Asimismo, es necesaria que esa presencia se expanda a exposiciones de productos de manufactura y tecnologías de información, a tener presencia en foros económicos globales para tener acceso a los fondos necesarios que incentiven la competitividad y que nos permitan un mayor desarrollo y consolidar una política de diversificación de exportaciones.

Como organismo cúpula, el COMCE es el consejero ideal para transmitir la posición de empresas e industrias clave dentro de los diferentes escenarios de renegociación y negociación de acuerdos de libre comercio, como el caso del T-MEC y el de Corea del Sur respectivamente. Sin duda, el organismo cuenta con la confianza de los asociados y de otras cámaras de industria y comercio para ser ese catalizador de las inquietudes y demandas de las empresas mexicanas.

En materia de promoción de inversiones, es fundamental que se fortalezcan los lazos de cooperación con los diferentes gobiernos estatales. Esta mancuerna es fundamental para acompañar a las empresas en busca de invertir en el país, por lo que es importante que se aprovechen al máximo a los COMCE regionales y se coordinen dichas visitas y se traduzcan en agendas exitosas.

Dichas oportunidades se pueden canalizar participando en los comités bilaterales de cada país que operan dentro del organismo y que, dicho sea de paso, son también un puente exitoso con autoridades de esos países, tanto a nivel de embajadas y consulados como con representantes de los respectivos gobiernos y cámaras.

El mundo globalizado cambió en 2019, hoy, el regionalismo y el proteccionismo son tema de todos los días, la nueva realidad de los costos de fletes internacionales, las barreras no arancelarias y en especial, el temor a represalias de las economías emergentes que han quedado a dos fuegos, o hasta tres, en las disputas comerciales que caracterizan a esta década de los 20. En los próximos años vienen más retos, más oportunidades y reacomodos donde, como en todo en la vida, habrá ganadores y perdedores.

Los organismos empresariales y cámaras son un aliado perfecto en México para mantener el rumbo, para seguir siendo competitivos y en algún momento, son el apoyo que el gobierno necesita para poder afianzar los espacios que el país necesita en este nuevo escenario mundial que está lleno de incertidumbre, discursos que alteran el tipo de cambio y muchas veces la realidad de la vida comercial de las naciones.