El noreste de México y Texas, ¿un cuarto país?
Este 2026 uno de los grandes temas nacionales (en México) es la revisión del Tratado Comercial de América del Norte, uno de los más importantes del mundo aunque opacado un poco por el de Unión Europea-Mercosur firmado recientemente.
Por Felipe Pearl Zorrilla, Presidente del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (COMCE Tamaulipas)
Ocurre en un marco totalmente distinto al que fue firmado originalmente, cuando ahora Estados Unidos cuestiona varios principios del orden económico establecido y aplica una agresiva política arancelaria que ha impactado a prácticamente todos los mercados.
En ese entorno mundial que vive guerras militares en Europa Oriental, Medio Oriente y noreste de África; y tensiones inusuales en Asia y una América Latina «post Maduro», Norteamérica se alista a revisar un Tratado que trasciende el comercio y revisa temas laborales, energéticos y ambientales entre otros.
Mientras eso ocurre y casi imperceptiblemente se va dando una interrelación vertiginosa entre 2 grandes economías: México y Estados Unidos.
No solo el volumen de comercio entre ambos países ha tenido un gran crecimiento y México ha superado a China como el principal exportador a Estados Unidos sino que sus economías, demografías, infraestructuras y hasta culturas se van interrelacionando más allá de convenios o tratados.
Un ejemplo es la frontera mexicana con Texas donde coinciden 4 entidades del noreste mexicano como son Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila y Chihuahua.
Se siguen aperturando cruces internacionales, de vehículos y ferroviarios, y son más de 30 mil camiones de carga que cruzan cada 24 horas la frontera de ambos países.
Atrás de ese comercio físico de mercancías de los más diversos sectores económicos se va tejiendo una profunda red logística que incluye lo mismo naves industriales, transportes, agencias aduanales, servicios especializados, etc que le dan soporte al millonario intercambio de alimentos, automóviles, partes, refacciones, insumos, etc.
Y a ambos lados de una frontera que es solo la separación política de 2 territorios hermanados por la geografía y la historia va creciendo aceleradamente una zona especial con características propias con una intensa actividad comercial pero también con un renovado impulso industrial y una cultura compartida donde la mezcla de los idiomas inglés y español se combinan con un mestizaje cultural que le da características propias.
Es una zona de una gran movilidad social, laboral, educativa y empresarial, donde a la par de enormes tráileres cargados de productos cruzan la frontera todos los días personas que estudian, trabajan, hacen negocios o residen en ambos lados de la frontera.
Es una región con cerca de 50 millones de habitantes o sea una población mayor que países como España, Argentina o Canadá. Tiene una superficie de 1 millón 240 mil kilómetros cuadrados o sea más grande que Francia y Venezuela juntas (y con amplias reservas de petróleo por cierto).
La economía regional vale más de 3 Trillones de dólares, gracias desde luego a la impresionante fortaleza de Texas y supera con mucho al PIB de México y es mayor que el de Italia, Rusia o Brasil.
De ser considerado un país sería la 8a economía del mundo. Es de hecho un «cuarto país» que trasciende a Estados Unidos, México y Canadá, que tiene sinergias únicas, regiones que se consideran binacionales como Matamoros-Brownsville, Reynosa-McAllen/ Pharr o los Dos Laredos y que ofrecen al exportador e importador nuevas y grandes oportunidades no solo para un comercio exterior más competitivo y fluido sino para instalar plantas industriales o procesos logísticos a ambos lados de la frontera, en esta dinámica región que vive además el impulso inesperado del desarrollo de Space X, los nuevos cruces internacionales aprobados o en construcción y el nearshoring que adquiere otra dimensión con la política arancelaria.
El Noreste de México y Texas forman ese “cuarto país” que es de los primeros del mundo en comercio exterior y ofrece un gran potencial de desarrollo en el marco internacional.
