El imperio del auto chino
El gigante asiático se ha convertido en el principal proveedor de autos de México en pocos años de gran crecimiento
Por Staff Latitudex
El comercio internacional es un sector que está en constante cambio. Prácticamente lo que sucede en todas las industrias en todo el mundo tiene un impacto en el comercio y a eso hay que agregarle la sensibilidad a las tensiones geopolíticas.
En 2016, los autos importados de China eran insignificantes en nuestro país. De acuerdo con cifras del Inegi, el gigante asiático tenía apenas una participación del 0.04 por ciento en esa época cuando sólo envió 661 unidades. Ahora el país se ha convertido en el principal proveedor de México y el año pasado rompió récord al enviar más de 265 mil unidades.
Visto de otro modo, durante 2023, prácticamente uno de cada cinco automóviles ligeros vendidos en el país fueron producidos en China. De acuerdo con la empresa logística Linked Global Solutions, México es el segundo receptor de automóviles chinos después de Rusia, uno de los mayores aliados políticos de Beijing.
Detrás de estas cifras existe una historia más compleja. El gran éxito de estos autos ha sido posible gra- cias a la alianza de entidades chinas con empresas occidentales. Y es que 6 de cada 10 vehículos que llegan de allá a nuestro país son de marcas no-chinas y General Motors es su principal importador en México, seguido de lejos por Chirey y Ford en el segundo y tercer lugar.
¿De dónde vinieron los autos importados en 2023?
China se consolida como el máximo proveedor de autos extranjeros en México tras un par de años de gran crecimiento motivados por la guerra comercial que mantiene con Estados Unidos.
La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores prevé que la comercialización de autos chinos siga en aumento. De hecho, la llegada de estos coches es lo que está impulsando las ventas en el sector doméstico.
“Hasta el momento han arribado por lo menos 11 marcas chinas a México y cada una de ellas se contempla que abrirá 40 agencias o puntos de venta, en promedio”, señaló Guillermo Rosales, presidente de la AMDA para El Economista.
La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) advierte que detrás de este gran crecimiento existe una estrategia agresiva de precios bajos y opciones de financiamiento. Asimismo, destaca que aunque China es el país que produce más vehículos eléctricos en el mundo, muy pocos llegan a nuestro país debido a la falta de infraestructura como lo es la ausencia de estaciones de carga.
Historial Comercial
Desde su ingreso a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001, China ha experimentado una metamorfosis notable en la industria exportadora y se ha consolidado como uno de los actores más influyentes en el escenario económico global. Esta transformación ha sido un tema destacado en la economía mundial y ha redefinido los flujos comerciales internacionales.
En sus primeros años como miembro de la OMC, China se centró en la exportación masiva de productos manufacturados de bajo costo gracias a su abundante mano de obra. Esta estrategia le permitió rápidamente convertirse en el taller del mundo y desplazar a otros competidores en numerosos sectores.
Sin embargo, con el paso del tiempo, China ha evolucionado hacia una posición más diversificada y sofisticada en el comercio. Ahora busca añadir un mayor valor agregado a través de la innovación, la tecnología y la calidad. Este cambio se ha visto impulsado por varios factores, incluyendo la creciente demanda global de bienes de mayor calidad, así como los esfuerzos internos de China para ascender en la cadena de valor global.
En los últimos años China ha avanzado en sectores de alta tecnología, como la electrónica, la inteligencia artificial, la biotecnología y las energías renovables. La inversión en investigación y desarrollo, así como la promoción de la innovación, han sido pilares fundamentales de esta transformación.
Durante los últimos años, el país ha tenido que adaptarse a nuevas tendencias comerciales. Por un lado, se ha sustituido el outsourcing por el famoso nearshoring. Pero esto es sólo la punta del iceberg. Actualmente las empresas chinas no tienen acceso a chips de alta gama debido a un decreto severo impuesto por el presidente estadounidense, Joe Biden. Además, su política de hijo único provocó un decrecimiento poblacional en los últimos años, por lo que el país ya no puede depender sólo de su mano de obra barata.
