Donald Trump: la crónica de una amenaza
En su pasada administración, Donald Trump utilizó los aranceles como herramienta para alinear políticas extranjeras con los intereses de su país, afectando a sus aliados tradicionales, como Canadá y la UE, así como a competidores estratégicos, como China. Con su segunda etapa como Presidente de los EU, ¿qué decisiones tomará en materia de comercio exterior y cómo afectarán a México?
Por Giovanna Rojas
Las promesas cumplidas: 2017-2021
Durante su primera administración, que abarcó del 20 de enero de 2017 al 20 de enero de 2021, Donald Trump implementó una política comercial caracterizada por el proteccionismo y el uso agresivo de aranceles como herramienta de negociación. Entre sus principales acciones destacaron:
Renegociación del TLCAN
La amenaza más importante que realizó Trump para México fue la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Trump cumplió su promesa de «romper o renegociar» el acuerdo, lo que resultó en el T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá), implementado en julio de 2020. Este nuevo acuerdo incluyó cambios sustanciales en sectores clave, como el sector automotriz, donde se estableció que el 75% del contenido de los automóviles debía producirse en América del Norte (aumentando desde el 62.5%); la aplicación de normativas laborales más estrictas para México, incluyendo salarios más altos en el sector automotriz, una mayor protección a la propiedad intelectual, así como nuevas regulaciones para el comercio digital.
Guerra comercial con China
Por otro lado, Trump cumplió su promesa de enfrentarse comercialmente a China, implementando aranceles sobre productos chinos valorados en más de $360 mil mdd. Las medidas incluyeron la aplicación de aranceles del 25% sobre el acero y 10% sobre el aluminio, impuestos adicionales sobre más de $250 mil mdd en productos chinos, así como restricciones a empresas tecnológicas chinas, como Huawei. Estas acciones generaron represalias de China y una escalada en las tensiones comerciales globales que afectó indirectamente a México y otros socios comerciales.
Esta disputa comercial derivaría en la creación de un pacto entre Estados Unidos y China para poner fin a la guerra comercial, firmado en 2019.
Uno de los compromisos de China en el acuerdo es que compraría $200 mil mdd adicionales en bienes estadounidenses en los siguientes dos años. Lo que incluyó desde productos agrícolas hasta industriales, así como energía y servicios financieros.
Además, con este acuerdo China aceptó fortalecer las protecciones de propiedad intelectual, una demanda de EE.UU., que señalaba al país asiático de no seguir las normas internacionales en patentes, con el fin de falsificar o piratear productos por miles de millones de dólares.
Otros países
Además, Donald Trump implementó otras medidas, como la retirada del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), la renegociación del acuerdo comercial con Corea del Sur y una imposición de aranceles a la Unión Europea por disputas específicas.
Las nuevas amenazas: Propuestas para 2025
Para su segunda administración, que inició este 20 de enero de 2025, Trump ha continuado con su estrategia de usar los aranceles como manera de negociación con otros países, anunciado medidas aún más agresivas en materia comercial.
Las “amenazas” que Trump ha mencionado y que específicamente afectarían a México están enfocadas en imponer aranceles adicionales si México no coopera en temas migratorios, hacer una posible revisión o modificación del T-MEC, aplicar una mayor presión sobre las empresas estadounidenses para que saquen sus plantas de México y regresen su producción a EE.UU, así como realizar restricciones adicionales en la frontera, que podrían afectar el flujo comercial.
Para muestra un botón, en noviembre de 2024 Donald Trump anunció que impondría un arancel del 25% a importaciones de México y Canadá, condicionando su eliminación a una reducción significativa en el tráfico de drogas, como fentanilo, e inmigración ilegal, lo que podría contravenir al T-MEC y afectar cadenas de suministro regionales.
Además, México enfrenta un gran desafío por su relación comercial con China, ya que Estados Unidos y Canadá han aumentado la presión para que México marque restricciones comerciales con China y limite la influencia económica que tiene el país asiático en México.
Luego de fuertes declaraciones de Donald Trump, así como por parte del ex Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, y otros políticos canadienses, quienes amenazaron incluso con dejar fuera a México de un futuro acuerdo comercial, el gobierno de México terminó sucumbiendo a las presiones.
Sería el pasado 19 de diciembre de 2024, cuando en el Diario Oficial de la Federación (DOF), se publicaron nuevas medidas a la importación de productos textiles a México, en las que se incluye un aumento del 35% en arancel a mercancías confeccionadas, así como imponer el arancel de 19% a las compras realizadas por medio de plataformas chinas, como Temu, Shein o Aliexpress.
Además, también se previó la prohibición a la importación temporal de este tipo de productos bajo el esquema del Programa de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX), el cual permite realizar un diferimiento de aranceles a la entrada de estas mercancías al país.
De cumplirse las nuevas propuestas de Trump hacia México, nuestro país tendría que enfrentar diversos riesgos para su economía y comercio internacional, como por ejemplo:
- Impacto en la inversión, al haber incertidumbre para nuevas inversiones en México.
- Posible reconfiguración de las cadenas de suministro norteamericanas.
- Riesgo para proyectos de nearshoring en México.
- Efectos económicos, como la potencial reducción en las exportaciones mexicanas.
- Impacto en el tipo de cambio peso-dólar.
- Efectos inflacionarios en ambos países.
- Posible desaceleración económica regional.
Aranceles para todos
Algunas de las amenazas comerciales globales propuestas por Donald Trump son la expansión de la conocida política populista “America First”, la cual consiste en «poner a Estados Unidos primero», al ignorar los asuntos globales y centrarse sólo en fortalecer la política interna de los EE.UU.
Otras son la aplicación de nuevas medidas comerciales contra China, incluyendo la posibilidad de imponer aranceles más altos, la reducción de la dependencia de las cadenas de suministro globales, así como la posible retirada de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Una de las propuestas más radicales es la implementación de un arancel universal del 10% sobre prácticamente todas las importaciones a Estados Unidos. Esta medida afectaría significativamente a México, siendo uno de los principales socios comerciales de EE.UU. Las implicaciones incluirían:
- Impacto directo en las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos.
- Un posible efecto inflacionario en ambos países.
- Riesgo de represalias comerciales por parte de los países afectados.
- Potencial violación de acuerdos comerciales existentes, incluido el T-MEC.
¿Cómo México se puede proteger?
El gobierno de México y otros socios comerciales están considerando diferentes respuestas estratégicas para enfrentar estas posibles medidas:
- Diversificación de mercados de exportación.
- Realizar y fortalecer los acuerdos comerciales con otros países.
- Desarrollo de industrias específicas y hacer a nuestro mercado menos dependiente del mercado estadounidense.
- Preparación de posibles medidas de represalia comercial.
La posibilidad de aplicar estas políticas obliga a México a adoptar estrategias para mitigar impactos negativos en su economía y mantener relaciones estables con Estados Unidos, mientras navega las complejidades de un entorno comercial global cada vez más fragmentado.
Sin duda, una de las mayores diferencias entre las políticas comerciales de la primera administración de Trump y sus propuestas para su nuevo mandato en 2025 se encuentra en la escala y alcance de las medidas. Mientras que en 2017-2021 las acciones fueron focalizadas y dirigidas principalmente contra China, las nuevas propuestas sugieren un enfoque más amplio y agresivo que afectaría a prácticamente todos los socios comerciales de Estados Unidos.
Para México, esto representa un desafío significativo que requerirá una combinación de diplomacia comercial, diversificación económica y preparación para diferentes escenarios. La capacidad de adaptación y la búsqueda de alternativas comerciales serán cruciales para mantener la estabilidad económica frente a estas posibles medidas proteccionistas.
Es importante señalar que estas propuestas antes de ser implementadas tendrán que enfrentar obstáculos como la resistencia del Congreso estadounidense a estas medidas, desafíos legales a nivel mundial y la oposición del sector empresarial. Sin embargo, la mera posibilidad de su implementación ya genera incertidumbre en los mercados internacionales y afecta las decisiones de inversión a largo plazo.
