Diversificar: La nueva estrategia
Ante la reconfiguración del comercio global, México enfrenta el reto de ampliar su horizonte más allá de Estados Unidos. Asia–Pacífico y Europa emergen como socios clave para reducir riesgos, elevar el valor agregado de las exportaciones y reposicionar al país en las cadenas globales de valor.
Por Javier Cendejas y Giovanna Rojas
En un momento en el que el comercio internacional atraviesa una profunda reconfiguración, México enfrenta una decisión estratégica: seguir apostando casi exclusivamente por su integración con Estados Unidos o ampliar, de manera decidida, su presencia en Asia.
Y es que, durante más de tres décadas, la política comercial de México ha estado marcada por su profunda integración con Estados Unidos. El T-MEC ha sido un ancla de certidumbre, crecimiento y competitividad. Sin embargo, el contexto geopolítico, la reconfiguración de las cadenas globales de suministro y la aceleración del nearshoring obligan a México a ampliar su horizonte. Hoy, más que nunca, la urgencia no es romper con Norteamérica, sino diversificar nuestros socios estratégicos para reducir riesgos y capturar nuevas oportunidades en Asia–Pacífico y Europa.
En ese mapa, países como Singapur, Japón y Corea del Sur adquieren un peso creciente. Singapur, pequeño en territorio pero enorme en capacidades, se ha consolidado como uno de los principales hubs financieros, logísticos y tecnológicos del Sudeste Asiático. Además, es socio de México dentro del TIPAT (CPTPP), un acuerdo que sigue siendo subutilizado por muchas empresas mexicanas. Desde la perspectiva singapurense, México no es únicamente un mercado de más de 130 millones de consumidores, sino una plataforma productiva clave para acceder a Norteamérica en un momento en el que las empresas asiáticas buscan relocalizar inversiones con mayor resiliencia.
Sectores como manufactura avanzada, automotriz, dispositivos médicos, agroindustria de alto valor agregado, servicios financieros y economía digital aparecen como campos naturales para una mayor presencia de capital, tecnología y know-how de Singapur en México.
A la inversa, para las empresas mexicanas, Singapur no debe verse como un destino lejano o exótico, sino como una puerta de entrada estratégica hacia la ASEAN, India y, en general, la región Indo–Pacífico: acceso a cadenas de suministro sofisticadas, financiamiento especializado y ecosistemas de innovación que aún percibimos como distantes.
No obstante, como han subrayado representantes de CONCAMIN y de la Asociación Mexicana de Capital Privado, atraer inversión asiática y europea también implica ordenar nuestra casa: fortalecer el Estado de derecho, mejorar la coordinación entre federación, estados y municipios, y profesionalizar la promoción económica.
En esta entrevista, Gerson Garduño, CEO de la Singapore Mexico Chamber of Commerce, ofrece una mirada privilegiada sobre cómo se está construyendo, desde Singapur, una relación bilateral que va mucho más allá de la coyuntura y que puede redefinir el papel de México en las cadenas globales de valor. Así como entender de una mejor manera cómo México puede dejar de mirar a Asia como alternativa y comenzar a verla como complemento estratégico de su relación con Estados Unidos.
Con una trayectoria de más de una década promoviendo los vínculos económicos entre ambos países, Garduño detalla el origen de la Cámara, los sectores con mayor dinamismo, el interés creciente de capital asiático en México y las lecciones que nuestro país puede aprender de uno de los hubs logísticos más eficientes del mundo.
¿Cuál dirías que es la visión principal que tiene Singapur México Chamber of Commerce para fortalecer la relación bilateral México-Singapur?
La Singapur Mexico Chamber of Commerce nació precisamente por varios factores, pero yo lo resumiría en dos principales: Uno, en 2019, cuando se tuvo la visita del aquel entonces Primer Ministro de Singapur a México para fortalecer las relaciones bilaterales y en aquellos momentos para darle banderazo de salida al entonces ratificado, firmado CPTPP o TPP en español, y cuando se iniciaban las negociaciones para la firma del Tratado de Libre Comercio entre la Alianza del Pacífico y Singapur, nos dimos cuenta que la relación bilateral, que las oportunidades comerciales iban en franco crecimiento y, a la vez, habíamos tenido muy recientemente la desaparición de ProMéxico, de la cual yo tuve el honor de ser parte durante varios años y fui representante de aquella institución acá en Singapur.
Entonces sí vimos la necesidad, el Embajador de México en Singapur, Agustín García López, vio la necesidad de crear una institución, una organización que se dedicara ex profeso a la promoción comercial Singapur-México, que en aquel entonces iba creciendo y que ya no teníamos una institución que se dedicara a la promoción, y es por ello que se crea la Cámara de Comercio y fue lanzada en 2022.
¿Cuáles sectores en Singapur son los que actualmente han mostrado un mayor interés en invertir en México y, sobresaliendo, el tema logístico?
Mira, han habido varios sectores. En la Cámara concentramos nuestros esfuerzos en básicamente cinco comités que concentran la mayoría de las actividades o de los proyectos comerciales y de inversión que se tienen hoy vigentes y los cuales estamos empujando cada vez más.
Eso no quiere decir que no se atiendan otros sectores o que haya proyectos de otra índole, pero digamos, la mayoría se concentran en, obviamente, alimentos y bebidas, siempre el soft power y la potencia de México como productor alimenticio y de bebidas es vigente y es patente y Singapur no es la excepción. Singapur es un país pequeño en el que una de sus prioridades es la seguridad alimentaria. Entonces México se presenta como un país inocuo y muy potente para la proveeduría, estamos muy metidos en eso, también en hospitalidad.
En segundo lugar, y no están en orden, pero digamos el segundo comité es el de manufacturas avanzadas. Como buen país asiático, tiene un ancho de banda muy importante en este sector y se lo estamos atendiendo y estamos viendo que crece, sobre todo con el contexto mundial actual.
Infraestructura y logística, Singapur siempre ha sido una potencia en temas portuarios, de temas de oil and gas, de temas de energías renovables, más recientemente, construcción de barcos y plataformas de extracción de energéticos. Más recientemente, y es uno de los sectores que vemos con mayor dinamismo actualmente, es el de la economía digital, servicios financieros y economía digital, todos los temas de FinTech, Venture Capital, e-Commerce Singapur es también una potencia en la región, y muy recientemente hemos visto un incremento muy importante de participación de empresas de Singapur y de la región en México en este sector.
Singapur es reconocido mundialmente como un hub logístico de primer nivel, y viendo este caso, ¿Qué lecciones crees que México podría aprender de su modelo portuario de cadena de suministro?
Si una empresa de la talla de PSA con el prestigio de Singapur va a nuestro país a operar el puerto, a mí me hace totalmente sentido trabajar con los mejores a nivel mundial en este rubro. Singapur, sólo para darles algunas cifras, sólo el puerto de Singapur, el año pasado tuvieron un récord en el movimiento de contenedores, cabe destacar que Singapur es especialista en el movimiento de contenedores, es ahí donde radica el expertise de Singapur.
Y el año pasado se movieron cerca de 45 millones de contenedores. Es un récord del puerto de Singapur en un contexto mundial bastante complejo donde aparentemente la desglobalización o la nacionalización de muchas de las políticas internacionales de varios países se iban a contraer y fue todo lo contrario, se rompió récord. Y cabe destacar que no solo opera en el puerto Singapur, la empresa PSA opera o mueve cerca de 100 millones de contenedores a nivel mundial en distintos puertos, en Europa, en América Latina, en África. Es el principal operador del puerto de Amberes en Bélgica, tienen operaciones en Panamá, tienen operaciones en Argentina, en Perú.
Si tienes a una empresa con la mayor eficiencia a nivel mundial en la operación y ejecución de este tipo de proyectos, pues ¿por qué no trabajar o buscar que los mejores en el ramo participen en uno de nuestros puertos logísticos más importantes?
Esa es una opinión totalmente personal, pero creo que puede coincidir con las políticas y con el rumbo que quisiéramos tomar hacia el futuro, en aras de estar mejor preparados para exportar e importar más productos hacia nuestro país, no sólo en el Pacífico, sino también puede ser en el Golfo.
¿Cuáles fueron las reflexiones de la visita del Presidente de Singapur a México, hablando comercialmente?
Tuvimos la oportunidad de ser co-organizadores, de coadyuvar en la misión empresarial que acompañó precisamente la visita del Presidente Tharman, junto con actores clave como el COMCE, el Singapore Business Federation, Enterprise Singapore, la Embajada de México en Singapur, y tuve la oportunidad de acompañar prácticamente todo el componente empresarial de la visita y puedo decirte que el balance fue sumamente positivo.
Todas las empresas que participaron, que además son empresas de altísimo nivel, con gran participación global y con apetito genuino por México, fue muy positivo en los temas que ya habíamos comentado de alimentos y bebidas, de manufacturas avanzadas, infraestructura y logística, innovación y economía digital. Fue patente, vieron un mercado pujante, creciente, con una clase media grande, con un sector industrial sólido, con asociaciones y organizaciones muy sólidas, que a pesar del contexto global y situaciones que son propias de cada economía, ven grandes oportunidades y, sobre todo, consideran que el momento que la coyuntura, el hecho de que van a abrir una embajada muy próximamente, va a abonar a que el comercio siga creciendo.
En 2019 se tenía un comercio bilateral de aproximadamente 4 mil millones de dólares americanos, aproximadamente, y creció en un 60% en un solo año. Se tiene un comercio bilateral de aproximadamente 9 mil millones de dólares en productos y también si sumamos la parte de servicios, son otros 3.5 mil millones de dólares americanos. Entonces tenemos un comercio bilateral bastante sólido que asciende casi a los 13 mil millones de dólares si juntamos bienes y servicios, que no es poca cosa, a pesar de las distancias, a pesar del tamaño de Singapur este comercio pues deja patente que México hoy exporta cantidades similares a Singapur de lo que exporta a países europeos como Italia, Dinamarca, Bélgica, etcétera.
Y este tipo de visitas ayudan y abonan de manera muy importante porque le permite ver a actores, a protagonistas del comercio y de la inversión en Singapur, les deja ver que México es un jugador importante, que tenemos empresas europeas, de Estados Unidos, asiáticas, que tienen ya muchas décadas haciendo negocios en México y que hay oportunidades en diferentes ramos. El balance fue sumamente positivo, Javier, no sólo en lo económico, sino también en lo político y creo que la visita no fue más que un ganar-ganar.
Agradecemos mucho la coordinación y el apoyo de instituciones como el COMCE. Durante el Foro de Negocios en la Ciudad de México, tuvimos ahí la oportunidad de firmar un acuerdo tripartita entre el Singapore Business Federation, que es la confederación empresarial más importante de Singapur, el COMCE y la Singapore Mexico Chamber of Commerce, pues justamente para seguir trabajando de manera coordinada y seguir realizando actividades promocionales conjuntas para que esto siga creciendo y que esta bola de nieve se siga haciendo más grande cada vez.
¿Qué oportunidades existen para las empresas mexicanas y singapurenses?
Singapur es un mercado muy atractivo para la inversión, para la internacionalización. La importancia o la verdadera relevancia de Singapur radica en su ancho de banda y su capacidad de influenciar a toda la región completa. Cuando pienses en Singapur, cuando pienses en hacer negocios en esta parte del mundo, tienes que considerar a Singapur como la llave de acceso para toda la región del sureste asiático, que si sumas a los 10 países que son parte de la ANSEA, sumas alrededor de 700 millones de personas.
Es un mercado bastante potente en tamaño y además es una de las regiones del mundo que crece tu Producto Interno Bruto al año de mayor manera y es la región del mundo que más va a crecer en los próximos 30 o 40 años. Entonces es importantísimo considerar eso.
Singapur además tiene toda la infraestructura y todas las condiciones para venir a hacer negocios de manera inmediata. Abrir oficinas y empresas es muy sencillo, tiene un estado de derecho impecable, es uno de los centros de arbitraje de mayor prestigio a nivel mundial, se habla inglés, tiene una infraestructura envidiable, tiene uno de los mejores aeropuertos del mundo, uno de los puertos más eficientes.
Entonces es un país que está listo para que vengas, como se dice en el argot de los negocios, plug and play. Y la mayoría de las empresas transnacionales a nivel global tienen sus headquarters regionales aquí en Singapur, Casi todas las empresas asiáticas grandes tienen sus headquarters regionales aquí en Singapur. Entonces es un lugar que además su sistema fiscal de taxes e impuestos, es muy flexible para los negocios. Si bien es una ciudad cara en términos de costo de vida, es una ciudad bastante accesible y bastante amigable para aquellas empresas que vienen a establecer sus negocios acá.
Es un centro de decisión bastante importante, hay mucho research and development. Y a pesar de ser un país que durante los últimos 20, 30 años ha movido la parte industrial hacia otros países, más bien se ha convertido en una economía del conocimiento, siguen teniendo como cerca del 22 o 23% de su PIF en procesos manufactureros. No significa que sean manufacturas tradicionales, sino son más bien manufacturas muy sofisticadas y muy avanzadas, pero esto te deja ver qué tan bien balanceado y qué tan bien está estructurada la economía de Singapur.
Hay muchos estudiantes ávidos de internacionalizarse ¿Cómo es tu experiencia, esta trayectoria profesional?
Creo que la mejor forma de tener mayor comunicación e incrementar las relaciones es el intercambio de personas y justamente por eso en la Cámara creamos el Comité Académico.
El Comité Académico lo que busca es no nada más propiciar el intercambio estudiantil, sino relacionarlo o hacer una especie de intercambio académico empresarial. Este comité lo lidera la Universidad Panamericana de la Ciudad de México y justamente hace una semana se fue un grupo de 17 estudiantes que se vinieron a hacer un programa de reto empresarial, la mayoría de ellas miembros de la Cámara, empresas les asignaron a los muchachos un proyecto muy específico a desarrollar durante seis meses, lo hicieron durante su semestre en la Ciudad de México, en la universidad, y vinieron las últimas, digamos, dos semanas a concluir el proyecto y hacer las presentaciones de lo que encontró cada uno de ellos.
Entonces el resultado fue extraordinario y comprobamos que a través de estos intercambios, a través de estos programas, se puede ir generando cada vez más la participación y más el conocimiento de México sobre Singapur y viceversa.
Este fue un programa piloto, estamos esperando desarrollarlo hacia futuro y creo que eso va a abonar que de a poco a poco tengamos más jóvenes singapurenses yendo a México, conociendo más sobre México y generando más sinergias de cooperación de todo tipo, en este caso empresariales, muy específicamente.
En un mundo marcado por tensiones geopolíticas, ajustes arancelarios y cadenas de suministro en constante redefinición, México tiene una ventaja que pocos países poseen: acceso preferencial a múltiples mercados, una base industrial sólida y capital humano competitivo. El desafío no es elegir entre Estados Unidos, Asia o Europa, sino articular una estrategia que convierta esa diversidad en fortaleza.
El eje europeo
La diversificación comercial de México no pasa únicamente con Asia. Europa, y en particular Alemania y Francia, se consolidan como un frente estratégico para ampliar la presencia mexicana en mercados de alto valor agregado. En un contexto global marcado por la relocalización de cadenas productivas, mayores exigencias regulatorias y una creciente competencia tecnológica, el vínculo con Europa adquiere una relevancia que va más allá del intercambio comercial tradicional.
Alemania es hoy el principal socio comercial de México dentro de la Unión Europea y un actor central en sectores como automotriz, maquinaria, ingeniería industrial, química y energías limpias. Su presencia en el país no solo se refleja en exportaciones e importaciones, sino en una sólida red de inversión productiva que ha integrado a México en cadenas de suministro altamente especializadas. Para la industria mexicana, el mercado alemán representa una puerta de entrada a estándares internacionales donde la calidad, la trazabilidad, la eficiencia energética y la sustentabilidad son condiciones indispensables para competir.
Francia, por su parte, representa una oportunidad complementaria en industrias como aeroespacial, infraestructura, energía, alimentos procesados y lujo accesible. Empresas francesas han encontrado en México una plataforma industrial y logística competitiva, mientras que para las compañías mexicanas, Francia abre acceso a ecosistemas de innovación, economía verde y desarrollo tecnológico. Este intercambio no solo diversifica mercados, sino que eleva el perfil productivo del país.
Para México, profundizar estos vínculos europeos implica reducir la dependencia de un solo socio comercial y avanzar hacia una estructura exportadora con mayor contenido tecnológico y mayor valor agregado. La modernización del Acuerdo Global con la Unión Europea ofrece un marco institucional sólido para este objetivo, al actualizar reglas en comercio digital, propiedad intelectual, compras públicas y desarrollo sustentable. Sin embargo, el desafío no es jurídico, sino estratégico: activar el acuerdo con políticas de promoción claras, acompañamiento a las empresas y una visión de largo plazo.
La relación con Europa exige también un ajuste interno. Competir en esos mercados implica fortalecer el estado de derecho, garantizar certidumbre regulatoria y profesionalizar la promoción económica. Alemania y Francia no buscan únicamente costos competitivos, sino socios confiables, capaces de cumplir compromisos y adaptarse a estándares cada vez más exigentes.
