Comercio exterior: las reglas cambiaron

Han pasado seis meses de la administración de Donald Trump, durante este tiempo ha decretado medidas arancelarias que han provocado cambios regulatorios relevantes en comercio exterior.

Por David Garza Rodríguez, Contador Público Certificado miembro de IMEF, del ICPNL

Estas medidas arancelarias golpean sectores como el acero, aluminio y automotriz principalmente, así como a productos que no cumplen con reglas de origen para T-MEC, sin duda un alto impacto en la economía de México.

Se puede pensar sin embargo que estas medidas dejan con cierta ventaja a México y Canadá al cumplir con el T-MEC o incluso al demostrar el origen de las materias primas, pero esto no es suficiente alivio para el sector de exportación.

Por su parte México actúa de manera lenta y necesita un plan bien estructurado que permita acciones sólidas que contengan los embates de las medidas adoptadas por el presidente Trump.

El 83% de las exportaciones de México tienen como destino a Estados Unidos, por lo que son cuantiosas las empresas que han sufrido un golpe económico o estratégico en su cadena de suministro. Como lo he comentado pocas son las acciones que podemos mencionar, pero en particular cito el ‘Plan México’, en el que se han puesto las esperanzas ya que es atractivo y con objetivos ambiciosos, por lo menos eso denota en su literatura, pero no parece nada efectivo en sus acciones, algunas metas ambiciosas que destacan son las siguientes:

    • Estar en el top 10 de las economías del mundo.
    • Elevar la proporción de inversión respecto al PIB.
    • Incremento del 15% en contenido nacional en cadenas de valor en los sectores automotriz, aeroespacial, electrónico, semiconductores, farmacéutico y químico.
    • Reducción de trámites para inversiones de 2.6 a 1 año con 50% menos trámites y requisitos.

En el plan presentado por el Gobierno Federal para estas fechas deberíamos de contar con esta actualización del programa, pero aún no existe.

Como podemos ver las acciones adoptadas por el Gobierno de México no muestran un impacto positivo para sobrellevar la ola de incertidumbre que genera el sube y baja de medidas arancelarias de Trump.

Si México quiere seguir estando en el juego y seguir exportando al mercado más importante tendrá que enfocarse en cuatro acciones a la vez:

    1. Seguir negociando para eliminar las tasas arancelarias actuales o por lo menos lograr una tasa mejor al resto del mundo.
    2. Prepararse para la revisión del T-MEC en 2026, incluso estar preparado para la posible anticipación de la revisión en este mismo 2025.
    3. Replantear las acciones enfocando esfuerzos a una verdadera activación del ‘Plan México’ con estrategias focalizadas en atraer inversión extranjera y facilitar el comercio internacional.
    4. Atacar la competencia desleal de mercados que dañan la industria mexicana y la economía interna.

Con estas acciones se podrá lograr cierta certidumbre que permita estar en un ámbito de estabilidad tanto a los gobiernos como a las empresas poder hacer sus proyecciones con certeza.

Mientras tanto, las empresas mexicanas cuentan con retos para seguir siendo competitivas en el mercado más grande del mundo, pero tendrán que adaptarse y mejorar sus procesos productivos, su logística, y en algunos casos, el cambio de proveeduría para poder tener alguna ventaja al cumplir con T-MEC.

Las exportadoras, tendrán que esperar a que se acomoden los astros, hoy el tiempo es incierto, puede ser que en un año las condiciones cambien con un tratado comercial que sea respetado y poder tener claridad, pero hoy es momento de adaptarse al cambio y pescar las oportunidades, por lo que desde mi punto de vista se debe atender dos temas: la cadena de suministro y la administración y cumplimiento en comercio exterior.

Éstas son áreas claves para ganar competitividad y nuevos mercados, la cadena de suministro es esencial en la forma de hacer negocios, hoy lo es aún más, las reglas cambiaron y esto implica estar preparados.

La regulación en comercio exterior actual reta a las empresas a contar con asesores, agentes aduanales, servicios de logística y personal especializado para garantizar hacer comercio internacional. El sector de exportación puede contar con una mejor adaptabilidad y afrontar el reto mientras las autoridades de los países que forman el T-MEC puedan negociar mejores condiciones para que el comercio fluya entre los tres países.