Cargas, ¡Con altura!
Las fuertes olas de calor están impactando las operaciones aéreas y tener que reducir el peso de la carga o pasajeros, se vuelve una medida de seguridad básica.
POR MARITZA DE LA GARZA
El calor extremo ha podido con todo y los aviones no se quedan atrás, pues ante las altas temperaturas en la Ciudad de México algunas aerolíneas han tenido que reducir su peso para llegar a su destino.
A mediados de abril, Aeroméxico se vio en la necesidad de limitar el peso de sus vuelos e incluso cancelar vuelos para garantizar la seguridad y bienestar de los pasajeros, debido a que registró una máxima histórica de 34 grados Celsius.
¿Por qué sucede esto? Cuando el termómetro marca un calor extremo, la temperatura en el aire aumenta y disminuye la densidad, por lo que es más difícil que el avión pueda agarrar altura.
En el caso de Ciudad de México, un avión en vuelo se encuentra a más de siete mil pies, lo que reduce la densidad del aire y hace que los motores sean menos eficientes, generen menos empuje y que las alas del avión sean menos efectivas.
Para resolverlo, existen dos opciones: disminuir la carga en el avión o demorar el vuelo. Normalmente las aerolíneas suelen reducir su peso entre un 10 y un 30 por ciento cuando hace mucho calor, ya sea recortando el número de pasajeros, carga o combustible.
De acuerdo a especialistas, en un cálculo rápido, a 34 grados la capacidad máxima de carga de una aeronave es de aproximadamente 70 toneladas, mientras que a 29 grados esta capacidad aumenta a 72.5 toneladas.
Además de la Ciudad de México, ciudades como Guadalajara y Toluca, que están a más de cinco mil y ocho mil pies de altura respectivamente, también se han visto afectadas en el despegue en medio del calor.
Y no solo en el país, sino también en Estados Unidos donde ciudades como Miami, Tampa, Portland, Oregón, San Antonio y Nueva Orleans han registrado temperaturas récord.
Impacto en la logística
- Aumentos de costos operativos: más vuelos y almacenamiento
- Retrasos en tiempos de entrega: reprogramaciones y redireccionamiento
- Ajustes en planificación y flexibilidad de traslados
Calor y altitud: Adaptando cargas
Empresas de logística y transporte aéreo, como FedEx y UPS, han tenido que ajustar sus operaciones en aeropuertos de gran altitud y en condiciones de calor extremo.
Por ejemplo, si FedEx utiliza un Boeing 737-800 desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, durante una ola de calor, el peso máximo de despegue del avión se tiene que reducir en un 10 por ciento.
Así que en lugar de poder despegar con un peso máximo de 79 toneladas, el avión solo puede despegar con 71 toneladas de peso, y si el avión ocupa una cantidad de 26 toneladas para el combustible, deja 45 toneladas para carga, obligando a la empresa a priorizar y reprogramar envíos, lo que puede resultar en costos adicionales y retrasos en la entrega.
Esta situación destaca la importancia de la planificación y la comunicación efectiva en la industria de la logística para manejar condiciones operativas adversas.
