Alitas en tiempo extra
Detrás del consumo masivo de alitas durante el Super Bowl operó una cadena fría regional y logística especializada que logró abastecer a restaurantes, comercios y dark kitchens en México sin margen de error.
Por Guillermo Camacho
Para el Super Bowl LX, que jugaron los Seattle Seahawks y New England Patriots en San Francisco, California, el consumo de alitas en México alcanzó uno de sus picos anuales más altos. De acuerdo con estimaciones del sector restaurantero y de autoservicio, tan solo durante el fin de semana del partido se comercializarán más de 25 mil toneladas de alitas y productos avícolas relacionados, impulsadas por reuniones en hogares, bares, restaurantes y plataformas de entrega a domicilio.
Sostener ese nivel de demanda requerirá una operación logística altamente especializada, donde la cadena fría será el eje central. El abastecimiento comenzará entre seis y ocho semanas antes del evento, con la activación de inventarios congelados, programación de transporte refrigerado y una coordinación estrecha entre productores, importadores y operadores logísticos.
¿De dónde viene el pollo que se consume en México?
Aunque México cuenta con una industria avícola sólida, no es autosuficiente en producción de carne de pollo. Una parte relevante del consumo nacional depende de importaciones, principalmente para atender picos estacionales y la demanda del sector foodservice. En los últimos años, México ha importado alrededor de un millón de toneladas anuales de carne de pollo, lo que lo coloca entre los principales compradores a nivel mundial. Estados Unidos concentra la mayor parte de ese suministro, gracias a su escala productiva, cercanía geográfica y capacidad de ofrecer cortes específicos —como las alitas— en grandes volúmenes y con estándares sanitarios compatibles con el mercado mexicano.
Esto explica por qué una proporción significativa de las alitas que se consumen en eventos como el Super Bowl provienen del extranjero, especialmente en presentación congelada. Mientras que la producción nacional abastece en mayor medida pollo fresco y entero, el flujo de alitas para temporadas de alta demanda se apoya en importaciones que permiten asegurar volumen, estandarización del corte y disponibilidad inmediata para cadenas de restaurantes, supermercados y mayoristas.
En este corredor regional destacan compañías como Tyson Foods, uno de los mayores productores de proteína animal a nivel mundial, con amplia capacidad de procesamiento y exportación de cortes avícolas congelados. A este suministro se suma Seara, empresa de origen brasileño con fuerte presencia internacional, que ha ganado relevancia como proveedor regional de alitas y otros cortes congelados para distintos mercados, incluido México.
Además del pollo importado, México tiene productores domésticos con fuerte presencia en el mercado interno. Entre los principales están Industrias Bachoco, la empresa avícola más grande del país dedicada a la crianza, procesamiento y distribución de pollo y otros productos cárnicos; así como SuKarne, un grupo alimentario con operaciones en pollo, cerdo y res que también abastece gran parte del mercado nacional. Otras compañías y plantas locales, aunque de menor escala que estas dos, contribuyen a la oferta interna y refuerzan la disponibilidad de producto fresco y procesado en distintas regiones del país.
Cadena fría sin margen de error
Las alitas, como otros productos de proteína, deben mantener una temperatura constante de entre –18 y –20 grados centígrados, desde plantas de procesamiento y centros de congelación hasta centros de distribución, supermercados y cocinas comerciales. Durante ese periodo se movilizarán miles de viajes en transporte refrigerado, con monitoreo continuo de temperatura, cumplimiento sanitario y ventanas logísticas ajustadas para responder a una demanda concentrada en menos de 72 horas.
Tomando en cuenta el Super Bowl anterior, restaurantes, bares y dark kitchens esperan incrementos de hasta 40% en ventas de alitas comparado con un fin de semana promedio, mientras que supermercados y clubes de precio duplicarán la rotación del producto congelado, confirmando la eficiencia del modelo logístico.
