Alerta: El robo a transporte de carga

El transporte de carga en México enfrenta un aumento preocupante en el número de robos pero, ¿cómo afecta a la logística en México? ¿Cuáles son los estados con más robos de mercancía? ¿Y los vehículos? ¿Cómo monitorear la carga adecuadamente?

Por Giovanna Rojas

El sector logístico mexicano actualmente sufre de un incremento en el robo a transportes de carga, un fenómeno que genera pérdidas millonarias a las empresas transportistas.

Y es que de acuerdo a datos de la compañía dedicada al monitoreo de cargas, A127, durante el 2024 ocurrieron más de 15,937 robos a transporte de carga en México, un 9.15% más que los registrados durante el 2023.

Para muestra un botón, de acuerdo a la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM), durante los operativos desplegados el año pasado, sólo en ese territorio estatal, han sido recuperados más de 250 millones de pesos en mercancía robada por asalto a transporte de carga y más de un millón de pesos en efectivo.

 

Impacto en el sector logístico

Durante el Episodio 102 del Podcast de Latitudex, Ariel Arriaga, Director de Negocios y Operaciones en Skyangel, señaló que las principales amenazas de inseguridad a las que se enfrenta el sector de logística mexicano es el robo a transporte de carga, sumándose otros delitos, como extorsión o cobro de “derecho de piso” a empresas y operadores para que los delincuentes “les permitan” transportar la mercancía.

“Estamos entre los primeros lugares de robo en el mundo en temas de carga. Esto viene también creciendo con extorsión hasta para que cruce una mercancía entre los países, ha sido en los últimos años el punto crítico, esto al final encarece todas las operaciones. Derechos de piso, que hoy en día para que pueda operar un transportista o una logística tener una oficina en zonas fronterizas, en zonas de manejo de puertos, ha sido también complicado para que puedan tener el derecho de trabajar”, señaló.

El directivo de la empresa especializada en seguridad, monitoreo y recuperación de flotas, carga y activos agregó que los sectores más vulnerables al robo de transporte de carga son los electrónicos, los textiles, y alcohol.

“La parte de electrónicos siempre ha sido clave por el valor, la flexibilidad de la comercialización en el mercado negro, y los textiles, ya sea el rollo o un producto terminado, hasta en calzado es de los que también tienen mucho más incidencia y pueden venir colaterales de alcohol, cigarros, todos estos productos que al final se pueden tornar incluso más violentos en los ataques, es lo que hemos estado nosotros presenciado”, explicó.

Uno de los efectos que genera el robo de transporte de carga es que las empresas transportistas han tenido que eliminar rutas consideradas de alto riesgo o incluso se ven obligadas en invertir cantidades más grandes en materia de seguridad, lo que podría impactar en los precios al consumidor final, al aumentar los costos operativos y de primas de seguros por parte de las compañías aseguradoras.

Pero las consecuencias se extienden más allá de las pérdidas materiales inmediatas. La interrupción en la cadena de suministro puede provocar paros en líneas de producción, incumplimiento de contratos y daños a la reputación de las empresas. Además, los robos con violencia han llevado a una reducción de operadores dispuestos a transitar por rutas consideradas peligrosas.

 

Zonas de alto riesgo

De acuerdo a A127, los estados que sufrieron más incidentes de robo de vehículos de carga pesada durante el 2024 fueron el Estado de México, con 25%; Puebla, con 21% y San Luis Potosí, con 12%.

Las carreteras México-Puebla, México-Querétaro y Puebla-Veracruz son consideradas las más peligrosas del país, siendo la Autopista 150D, San Martín Texmelucan- Amozoc-La Esperanza la vía más insegura de México, con el 8.29% de los robos a nivel nacional, refirió la compañía A127.

Estos datos coinciden con los de la empresa Overhaul, dedicada a la gestión de riesgos de la cadena de suministro, que señala en su informe más reciente que el 86% de los robos a transportes de carga se presentaron en las regiones Centro, con un 61%; y Bajío, con un 25%, siendo los estados con mayor incidencia el Estado de México, Puebla, Hidalgo y San Luis Potosí.

 

Los días y horarios ‘más pesados’

De acuerdo al estudio realizado por Overhaul, los eventos delictivos ocurrieron en su mayoría los días martes, miércoles y jueves, con el 59% de los incidentes, mientras que los horarios más peligrosos fueron entre las 18:00 y las 24:00 horas (31% de los robos), seguidos por el intervalo de 06:00 a 12:00 (29%), y entre 05:00 y 09:00, con un 26%.

 

Vehículos en la mira y modus operandi

Overhaul refiere que el principal objetivo de los delincuentes se enfoca a unidades pesadas y unidades pequeñas: tractocamiones (52%) y camionetas de carga (21%). Los sectores más afectados son Alimentos y Bebidas (31%) y Construcción e Industrial (16%).

El modus operandi preferido por los delincuentes fue la intercepción de los vehículos en movimiento, 71%, seguido por el abordaje a los conductores mientras se detienen, entre varias razones para carga de combustible.

Las unidades más susceptibles al robo son los tractocamiones Kenworth y Freightliner, seguidos por las marcas International y Volvo. Los delincuentes suelen dirigirse a estos vehículos debido a su prevalencia en el mercado y el valor de su carga, especialmente cuando transportan productos de alto valor, debido a que son fáciles de revender en mercados negros, como electrónicos, productos farmacéuticos y alimentos procesados.

 

Estrategias de prevención

Ante esta situación, algunas empresas han implementado medidas tanto físicas como electrónicas en las unidades de carga para el monitoreo de seguridad simultáneo, que les facilite la detección de delitos e incremente las posibilidades de recuperación.

1. Tecnología de rastreo avanzada: Implementación de sistemas GPS con botones de pánico y geofencing (tecnología que utiliza el localizador para crear una valla virtual alrededor de un área geográfica específica) con el fin de que cuando un dispositivo móvil entre o salga de esta zona, se desencadene una acción o evento predefinido. 

2. Protocolos de seguridad: Desarrollo de procedimientos estrictos que incluyen la verificación de antecedentes de operadores, establecimiento de horarios seguros de tránsito, así como el transitar con luz de día en la medida de lo posible y protocolos de comunicación constante.

3. Capacitación especializada: Entrenamiento a operadores en técnicas de manejo defensivo, protocolos de actuación en caso de amenaza y uso de tecnologías de seguridad.

4. Convoy protegido: Organización de caravanas de vehículos escoltados por unidades de seguridad privada, especialmente en rutas de alto riesgo.

5. Análisis de inteligencia: Implementación de sistemas de análisis de datos para identificar patrones de riesgo y ajustar rutas y horarios según las condiciones de seguridad.

 

Sin duda, la solución a esta problemática requiere un enfoque integral que involucre tanto al sector privado como a las autoridades. Es fundamental fortalecer la coordinación entre los diferentes niveles de gobierno y las empresas de transporte, así como invertir en tecnología de vigilancia y seguimiento.

La clave para el futuro está en la adopción de soluciones tecnológicas innovadoras, las empresas dedicadas al transporte de carga deben considerar la seguridad como una inversión estratégica, no como un gasto. La implementación de tecnologías de última generación, aunque costosa inicialmente, a la larga resulta más económica que las pérdidas por robos o el incremento en las primas de seguros.