Agua de mar, ¿Nueva tendencia? 

Lo que antes parecía un recurso local ahora viaja kilómetros, mostrando que hasta los productos más inesperados pueden encontrar mercado.

 

Por Maritza De La Garza

El agua de mar profunda ha dejado de ser solo un elemento del ecosistema para convertirse en un producto que ya cruza fronteras, pero la pregunta que surge es inevitable… ¿hasta dónde puede crecer esta tendencia? 

Recientemente, en redes sociales se ha popularizado la idea de que el agua de mar puede ayudar a aumentar ciertos minerales en el cuerpo, lo que ha llamado la atención de quienes buscan un estilo de vida más saludable.

Alrededor del mundo, deportistas y atletas de alto rendimiento la han popularizado por su alto contenido mineral, que les permite una hidratación profunda y efectiva.

A diferencia del agua de mar “normal”, que puede contener impurezas y variar según la zona, el agua de mar profunda se extrae de capas a más de 200 metros, donde la temperatura y la concentración de minerales permanecen estables.

En México, empresas como Panakos se especializan en la extracción, procesamiento y exportación de agua de mar profunda, conectando directamente el Pacífico, el Golfo de California y el Golfo de México con mercados en Estados Unidos y Canadá.

El proceso comienza con la extracción y posteriormente, pasa por procesos de microfiltración y esterilización que eliminan impurezas sin alterar su composición mineral. De ahí, se traslada a plantas de envasado certificadas, que aseguran estándares internacionales de inocuidad alimentaria y trazabilidad.

La distribución también es clave: mayoristas especializados en productos naturales concentran la exportación hacia centros logísticos en España y Alemania, que luego abastecen a cadenas de tiendas orgánicas y plataformas de e-commerce. En Estados Unidos, el producto viaja directo a cadenas minoristas de suplementos deportivos. En Asia, particularmente en Japón y Corea del Sur, la estrategia combina venta en farmacias naturistas y conveniencia digital.

 

El proceso del mar a botella 

  1. Se filtra para eliminar cualquier impureza, asegurando que solo queden los minerales y la composición natural del agua. 
  2. Para embotellarla se utiliza microfiltración a bajas temperaturas, lo que preserva su composición natural sin hervir ni alterar los minerales.
  3. Se realizan certificaciones y pruebas de calidad, que verifican que el agua cumpla con los estándares requeridos para su venta y exportación.