Jóvenes profesionistas y las soft skills que exige el comercio exterior

En la era de la IA, la automatización y la incertidumbre global, un título en Negocios o Comercio Exterior es solo el inicio del camino. ¿Qué haces cuando la teoría no es suficiente para enfrentar el mundo laboral más allá de lo que aprendiste en la universidad?

Por Tannia Zepeda, Estudiante de Lic. Negocios Globales en la UDEM

Actualmente nos preparamos en lo técnico y profesional. Vemos temas de economía mundial, aranceles, logística internacional y cadenas de suministro. Sin embargo, en todo este camino pocas veces se nos dice lo que realmente marca la diferencia al salir al mundo laboral: las habilidades intrapersonales e interpersonales. Más allá de números, artículos o tratados, se trata de lo que viene de nosotros mismos, lo que conocemos como soft skills. Algunos dirán que se nacen con ellas, otros que se pueden aprender; pero yo considero que todos las tenemos en mayor o menor medida y el verdadero reto está en identificarlas y potenciarlas. 

Cuando empecé a buscar mis primeras prácticas me di cuenta de que las empresas suelen priorizar las soft skills sobre las hard skills al contratar practicantes o recién egresados, esto porque buscan construir equipos de trabajo eficaces y colaborativos. Durante mi experiencia en el área de logística he observado que, aunque el dominio de herramientas es importante, la capacidad de comunicación y adaptación es lo que realmente hace la diferencia. Esto me dejo claro que más allá de los conocimientos técnicos hay todo un conjunto de habilidades que determina el éxito de un joven profesional y a partir de esto quiero compartir lo que considero, 

Las 8 soft skills que exige el mundo de los negocios globales. 

    1. Proactividad: Tomar la iniciativa es clave. Quienes muestran disposición y curiosidad destacan desde los primeros días. 
    2. Gestión de tiempo y priorización: Es esencial saber cómo organizar y priorizar nuestros tiempos y ámbitos de nuestra vida diaria como escuela, trabajo y vida personal. 
    3. Comunicación eficaz: Saber expresarse claramente y escuchar activamente facilita la coordinación con distintos equipos.
    4. Trabajo en equipo: En el comercio exterior, una exportación o importación engloba la colaboración de varias áreas y saber trabajar con otros, recibir opiniones y adaptarse a diferentes estilos de trabajo es fundamental para lograr objetivos conjuntos.
    5. Liderazgo: Ser líder no significa mandar a otros, sino guiar, motivar y apoyar a tu equipo para alcanzar metas. Asumir responsabilidades genera confianza con otros y fortalece la dinámica del grupo. 
    6. Resolución de problemas: Ser capaz de enfrentar retos y encontrar soluciones efectivas manteniendo un pensamiento crítico ante imprevistos y situaciones complejas es indispensable en cualquier posición. 
    7. Ética y responsabilidad: Mostrarse como una persona que toma decisiones responsables y actúa con integridad inspira confianza. La ética profesional es un pilar para construir una carrera sólida, especialmente en entonos internacionales donde se trabaja con reglas y normas que pueden variar. 
    8. Competencia intercultural: En un mundo globalizado, la capacidad de interactuar con distintas culturas y adaptarse a contextos diversos enriquece la experiencia personal y potencia los resultados de cualquier profesional. 

Estas competencias no son solo un requisito para nuestro currículum, son un verdadero diferenciador entre los jóvenes profesionistas. Porque los jóvenes no solo somos el futuro, sino también el presente. No son nuestras calificaciones lo que nos vuelve más competentes, si no el conjunto de ellas con las soft skills lo que abre puertas al mundo del comercio exterior. 

Entonces, ¿cuáles de estas soft skills ya forman parte de ti y cuáles aún te falta desarrollar para enfrentar el mundo de los negocios globales?