Sin PyMEs no hay nearshoring
El nearshoring es la gran oportunidad de México, pero sin PyMEs digitalizadas no habrá competitividad; generando el 52% de los ingresos, ellas son el motor económico y clave para integrarse a cadenas globales.
Por Saúl Castillo, CEO en Geformas Digital
El mito de la Industria 4.0
En los foros empresariales de México, el discurso es claro: inteligencia artificial, nearshoring e Industria 4.0 dominarán el futuro económico del país. Mientras tanto, en una oficina a pocas cuadras, el dueño de una PyME manufacturera con 25 empleados aún no sabe cómo crear una página web para su empresa. Esta paradoja define uno de los desafíos más críticos que enfrenta México hoy: tener una oportunidad histórica para insertarse en cadenas globales de valor, pero carecer de las bases digitales fundamentales para capitalizarla.
Los datos del INEGI son contundentes. De los 4.9 millones de PyMEs, apenas el 5.6% cuenta con un sitio web propio y solo el 12% vende productos o servicios en línea. Esto ocurre mientras el mercado de comercio electrónico en México alcanza los 789.7 mil millones de pesos. La brecha es evidente: existe un mercado digital próspero, pero la mayoría de las PyMEs permanecen al margen.
La Industria 4.0 sigue siendo un mito lejano debido a barreras significativas:
- Acceso limitado a tecnologías: Solo el 19% de las microempresas en México tiene acceso a un equipo de cómputo.
- Falta de recursos humanos calificados: Existe una escasez de personal con las habilidades técnicas, socioemocionales y metacognitivas que demanda la nueva era digital.
- Carencia de recursos financieros: Las fuentes de financiamiento para las PyMEs suelen ser limitadas, proviniendo de proveedores o familiares, lo que dificulta la inversión en tecnología.
- Procesos no estandarizados: Muchas PyMEs operan con procesos que no están estandarizados, lo que complica la implementación de sistemas de gestión digital.
Tres sistemas para una transformación digital
Para que una empresa pueda iniciar una verdadera transformación digital, debe transitar en tres tipos de sistemas:
- Sistemas de Registro: Son la base de la digitalización. Aquí se encuentran los Sistemas de Planificación de Recursos Empresariales (ERP), que unifican la gestión de inventarios, finanzas, compras y producción en una sola plataforma. Estos sistemas crean un registro único y confiable de las operaciones de la empresa, eliminando la fragmentación de la información.
- Sistemas de Valor Agregado: Emplean tecnologías más avanzadas para optimizar procesos y tomar mejores decisiones. Ejemplos de esto van desde las herramientas como CRM, hasta el Internet Industrial de las Cosas (IIoT), el Big Data y la Inteligencia Artificial (IA).
- Sistemas Ágiles: La tecnología por sí sola no es suficiente; se necesita una cultura organizacional que aproveche la IA, analítica avanzada, automatización inteligente y tecnologías emergentes, diseñadas para innovar y adaptarse rápidamente.
PyMEs y los retos en logística y comercio exterior
Para que las PyMEs mexicanas se integren exitosamente en las cadenas de suministro del nearshoring, deben ser capaces de competir en logística y comercio exterior. Esto significa cumplir con estándares internacionales de calidad, tiempos de entrega precisos y una gestión documental impecable.
El principal reto es que muchas PyMEs carecen de la base digital para lograrlo. Por ello, el primer paso en su camino hacia la transformación digital no debe ser la adopción de las tecnologías más complejas, sino fortalecer las bases con Sistemas de Registro. Implementar un ERP para gestionar el inventario, un sistema para controlar la producción y un software para administrar las finanzas es el punto de partida indispensable.
Solo con esta base sólida podrán luego implementar sistemas de valor agregado para optimizar sus operaciones y adoptar metodologías ágiles para responder con flexibilidad a un mercado global que no espera a nadie.
