La ruta del plátano 

Parece una fruta sencilla, pero tiene prisa. Solo tiene 14 días para llegar del campo a tu mesa sin pasarse de maduro. Conoce cual es su viaje.

Por Maritza de la Garza

Puede parecer una fruta simple, pero el plátano recorre un largo camino. Desde que se corta en el campo hasta que llega a tu casa, solo tiene 14 días para mantenerse en condiciones óptimas. 

Si se pasa de maduro, pierde valor comercial. Si llega muy verde, no se vende. Por eso, detrás de cada plátano hay una carrera contrarreloj impulsada por una cadena logística de alta precisión.

La ruta comienza en los trópicos de América Latina, donde el plátano es un motor económico. Ecuador es el mayor exportador del mundo, y más de cuatro millones de toneladas parten a diario rumbo a los principales mercados. 

Desde Ecuador hasta Florida, los plátanos pueden recorrer más de 3 mil kilómetros y de acuerdo con medios, el traslado puede durar entre 15 y 25 días. 

Uno de ellos es Estados Unidos, el segundo mayor importador a nivel global, donde el consumo de esta fruta es parte esencial del día a día. En 2022, según International Fresh Produce Association, el consumo total de plátanos en Estados Unidos alcanzó casi 3.5 millones de toneladas. 

De acuerdo con United States Department of Agriculture, las importaciones de plátano en Estados Unidos durante 2023 aumentaron un 4 %, respecto a 2022, con un valor de 2.04 mil millones de dólares. 

Y cifras preliminares de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO) estiman que a lo largo del 2024, el total de exportaciones de plátanos sería de 5.8 millones de toneladas aproximadamente. 

Según MSC Company, cada año transportan más de 1.8 millones de toneladas de plátanos en contenedores refrigerados, asegurando un ambiente controlado durante todo el viaje. 

Gracias a tecnologías como el control remoto de temperatura y atmósferas modificadas dentro de los contenedores, es posible retrasar la maduración natural y garantizar que los plátanos lleguen en el punto perfecto de consumo.

Detrás de una fruta que parece tan simple, hay todo un sistema trabajando para que llegue fresca, lista y en su punto.