Competitividad sustentable mediante logística inversa y economía circular

​​La competitividad sustentable es un indicador económico empresarial que muestra el uso eficiente de recursos económicos, sociales y ambientales en las operaciones logísticas en la cadena de suministro.

Por Dr. Saúl Esparza, Profesor en la División de Economía y Negocios, Universidad Anáhuac Querétaro y Miembro SNII-C

Una economía interconectada a nivel global conlleva enormes retos en el desarrollo del conjunto de actividades esenciales para gestionar una cadena de suministro mediante operaciones logísticas que son necesarias para garantizar un traslado eficiente de productos a una gran diversidad de mercados, donde la competitividad sustentable de las empresas se proyecta con un crecimiento a 1.17 billones de dólares para 2032 en lo que corresponde a modelos de logística inversa, de acuerdo con Fortune Business Insights

Así, la relevancia de ese modelo competitivo sustentable comienza por el reconocimiento del impacto medioambiental generado en los procesos de una gran diversidad de operaciones logísticas, dado que repercuten en efectos como las emisiones de gases de efecto invernadero, niveles de contaminación del aire y agua, consumo de energía y generación de residuos, entre otros.

Por ello, uno de los marcos operativos de mayor relevancia en los últimos años que contribuye a responder a estos retos es la logística inversa, que engloba todas las actividades diseñadas para crear las condiciones mediante las cuales una empresa pueda implementar procesos de reutilización de productos y materiales, mediante la recolección, reutilización y recuperación ecológica sostenible, desde la recaptura de productos terminados para reinsertarlos en procesos de creación de valor, evitando la generación innecesaria de desechos y reduciendo con ello el grado de impacto ambiental, hasta la reutilización directa, restauración, refabricación, entre otros; dentro de las empresas que han implementado exitosamente estos procesos se encuentra Logistics Multinational UPS, utilizando un sistema operativo que habilita los retornos de mercancías sin necesidad de empaque en la ubicación más conveniente para cada cliente, logrando un comercio digital más eficiente y una cadena de suministro sustentable.

Esta forma de innovación en procesos a nivel organizacional también facilita la implementación estructural sistémica de la economía circular, a partir de la integración de cadenas de suministro diseñadas con base en un modelo de ciclo cerrado, que fomenta modelos de negocio sustentables insertables en la denominada industria ecológica, que integra principios de sostenibilidad en operaciones de la cadena de valor estratégico (incluyendo las actividades clásicas identificables de creación de valor en lo correspondiente a la logística de entrada, logística de salida, incluyendo también las actividades planeadas para la recuperación de desechos post-venta).

De esta manera, se pueden enumerar un conjunto de prácticas clave en el desarrollo de dichas actividades de generación de valor estratégico sustentable, tales como el uso de plataformas digitales para promover el comercio electrónico, los cambios en la demanda por la relevancia de tendencias sustentables en el consumo, y la creciente interacción planificada de las empresas para cumplir con las expectativas y necesidades de las partes interesadas en cada etapa del proceso.

En ese sentido, nuestro país cuenta con un conjunto de políticas públicas descritas en el documento “Estrategia Nacional de Economía Circular en México”, promoviendo la adopción de las denominadas “10Rs” inspiradas en la Estrategia de Circularidad 2020-2025 de Ámsterdam, en donde se describe la importancia de la logística inversa en el desarrollo competitivo, económico y sustentable de la economía nacional.

Así, este plan describe un conjunto de recomendaciones orientadas a la competitividad sustentable de las empresas mediante la prestación de servicios de transporte a través de la sustitución de vehículos o embarcaciones que presentan altas emisiones de gases de efecto invernadero por tecnologías limpias, así como la integración de modelos de negocios que faciliten la retornabilidad de productos, partes y/o materiales aprovechables, además de promover prácticas diseñadas específicamente para facilitar procesos de recuperación orientados a la remanufactura, la reutilización y el reciclaje de componentes, redefiniendo la creación de valor compartido entre empresa, gobierno y sociedad.