Coahuila frente al reto Trump

Coahuila vive un momento decisivo: la reconfiguración de las cadenas globales de suministro, conocida como nearshoring, ha convertido al estado en un polo industrial estratégico de Norteamérica.

Por Rodrigo Carbajal, Director Editorial en Código Magenta

Solo en 2024, Coahuila atrajo inversiones por más de 4 mil 600 millones de dólares y generó 30 mil empleos formales, destacándose en sectores clave como automotriz, aeroespacial y electrónico (Secretaría de Economía, 2025). Este auge, no obstante, enfrenta una encrucijada crítica que definirá su sostenibilidad y su potencial a largo plazo.

La posición geográfica privilegiada de Coahuila, fronteriza con Estados Unidos, ha facilitado que el 90.8% de sus exportaciones industriales tengan como destino el mercado estadounidense (INEGI, 2024). Sin embargo, esta ventaja se torna un riesgo latente con Donald Trump en la Casa Blanca, cuya política proteccionista podría imponer aranceles elevados, amenazando directamente al sector automotriz coahuilense. Expertos en comercio internacional, como Luis de la Calle, alertan sobre la vulnerabilidad de las cadenas productivas mexicanas frente a una política arancelaria agresiva y unilateral desde Washington.

Paralelamente, el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) —fundamental para la certidumbre del comercio— atraviesa controversias laborales y energéticas que afectan directamente a Coahuila. Casos recientes en empresas locales como Stellantis y VU Manufacturing han puesto en evidencia la importancia de cumplir estrictamente con los nuevos estándares laborales, bajo el riesgo de enfrentar sanciones o bloqueos comerciales (USTR, 2025). Asimismo, la disputa energética entre México y Estados Unidos sobre la participación del sector privado en electricidad y combustibles aumenta la incertidumbre regulatoria, frenando la inversión energética privada en Coahuila y acentuando la dependencia hacia una saturada infraestructura pública.

Precisamente, el déficit energético emerge como el mayor cuello de botella estructural para el crecimiento industrial en Coahuila. La CFE reconoce abiertamente la insuficiencia en la red eléctrica, reportando apagones semanales en parques industriales estratégicos (COPARMEX, 2025). Este déficit de capacidad y transmisión ha frenado inversiones recientes y futuras, al tiempo que ha obligado a soluciones emergentes y costosas, como la generación privada en pequeña escala. El suministro de gas natural presenta desafíos similares, con alta dependencia de Texas y vulnerabilidad ante eventos externos como tormentas invernales, poniendo en riesgo la operación de empresas clave como Constellation Brands.

Ante estos desafíos, Coahuila podría adoptar una política industrial proactiva, argumentan expertos económicos como Gabriela Siller y Jonathan Heath. Dicha política debería priorizar inversiones estratégicas en infraestructura energética, fomentar la integración vertical de proveedores nacionales para reducir la dependencia asiática y mitigar los efectos de potenciales medidas proteccionistas estadounidenses. 

Esto incluye explorar nuevas estrategias de política económica fuera de la ortodoxia como la diversificación de mercados y la competitividad cambiaria controlada, un planteamiento en el que ha insistido la Asociación Nacional de Empresarios Independientes. Además, un mandato dual para el Banco de México, enfocado tanto en la inflación como en el empleo, podría ofrecer flexibilidad monetaria estratégica para apoyar el crecimiento industrial en momentos de volatilidad económica global, de acuerdo a esta asociación empresarial. Coahuila, un estado esencialmente exportador, podría ser una voz de cambio relevante para concretar un golpe de timón económico en México. 

En suma, Coahuila está en una posición excepcional para capitalizar el fenómeno del nearshoring, pero solo podrá consolidar este potencial si responde estratégicamente a los retos regulatorios, comerciales y energéticos. La oportunidad está presente, pero exige visión política, coordinación público-privada y decisiones audaces para transformar los riesgos actuales en motores sostenibles de desarrollo económico regional y nacional.