2025: El inicio de una nueva era en la logística en México

Los cambios que estamos viviendo en este primer trimestre de 2025 son solo el inicio de un nuevo orden mundial que traerá impactos significativos en el sector logístico. La pregunta obligada es: ¿estamos listos en México?

Por  Oscar Ruiz, Especialista en la Industria Automotriz

Definitivamente, el 20 de enero ha marcado un antes y un después para el comercio en Norteamérica y el mundo. Desde esa fecha, hemos seguido de cerca los acontecimientos relacionados con la imposición unilateral de aranceles por parte de nuestro mayor socio comercial, no solo a México, sino también a Canadá y China.

El compás de espera entre el anuncio oficial y la entrada en vigor de dichos aranceles generó incertidumbre y un ir y venir de conversaciones y negociaciones a todos los niveles. Finalmente, México logró obtener 30 días de gracia. Sin embargo, al concluir ese plazo, los aranceles fueron impuestos. En el caso particular de México, estos entraron en vigor la medianoche de un lunes, pero fueron suspendidos por un mes más el jueves de esa misma semana.

 

¿Qué sucedió en ese breve lapso de cuatro días?

Ante la inminente entrada en vigor de los aranceles, muchas empresas exportadoras apresuraron el envío de mercancías a EUA para reducir inventarios y evitar costos adicionales. Tras la implementación, se anunció una llamada para negociar su eliminación. Con la esperanza en esa gestión, muchos exportadores retuvieron sus cargas para evitar pagar el 25% anunciado. Finalmente, se otorgó un mes más de gracia, hasta el 2 de abril. Estos cambios bruscos, del «cruza todo» al «no cruces nada», reflejan la volatilidad del panorama y la alta incertidumbre con la que enfrentaremos las próximas semanas, y posiblemente los siguientes cuatro años.

Toda esta incertidumbre debe generar un sentido de urgencia en nuestro país para resolver las diversas problemáticas del sector logístico que nos hacen ineficientes, muchas de las cuales ya se han abordado en ediciones anteriores. Debemos volvernos ágiles y capaces de reaccionar a estos cambios drásticos de la manera más eficiente y eficaz posible. Desde mejorar la seguridad en las carreteras para nuestros transportistas (permitiendo la circulación segura a cualquier hora en cualquier vía) hasta optimizar los tiempos de espera en los cruces fronterizos, que ahora enfrentan nuevas revisiones impuestas por ambos gobiernos para reducir el tráfico de drogas y armas. Esta última medida es una variable nueva que, además, se mantendrá en el largo plazo.

 

¿TMEC 2.0?

Con la nueva política de reciprocidad que aplicará EUA a todos los países a partir del 2 de abril, confiamos en que, para México, se establezca un cero gravamen para todo lo que está dentro del TMEC. De ser así, las cosas seguirán igual, al menos hasta que inicien las conversaciones para revisar el tratado en 2026. Sin embargo, en este ambiente tan volátil, se prevé que las mesas de trabajo con nuestros vecinos del norte serán complejas. Aún es incierto el papel de Canadá, que está en pleno cambio de primer ministro y ha utilizado la imposición de aranceles como respuesta a las acciones de EUA, una estrategia diametralmente opuesta a la que ha adoptado México. Está por verse si, en conjunto, lograremos impulsar un TMEC 2.0 con mejoras significativas en beneficio del libre comercio en la región o si, por el contrario, enfrentaremos una escalada de aranceles.

Si el TMEC 2.0 mantiene su impulso a las exportaciones con crecimientos sostenidos, surge otro gran desafío: ¿cómo hacer más atractivo el sector logístico para reclutar jóvenes conductores y subsanar el déficit de operadores que hemos tenido durante tantos años? Si de por sí es difícil atraer talento a una profesión que implica largas horas al volante, ¿quién querrá además esperar horas adicionales en filas interminables para cruzar la frontera? Y esto sin mencionar los problemas en las casetas de cobro, donde las fallas en la lectura de los «tags» generan no solo largas filas, sino incluso accidentes al intentar maniobras de reversa para cambiar de carril. Estas son solo algunas de las múltiples aristas de la situación que debemos abordar y resolver.

Es claro que no estamos listos y es momento de actuar ante tiempos complejos. De no hacerlo, muchos en el sector no sobrevivirán a los vaivenes de esta nueva realidad, de la cual, hasta ahora, solo hemos tenido una probadita.