Día Cero: El mundo sin logística
¿Qué tan frágiles son las cadenas de producción en un mundo totalmente interconectado? La historia moderna nos ha demostrado que no estamos exentos de una crisis logística global
Por María José Roaro
¿Qué pasaría si se frenaran todas las actividades logísticas alrededor del mundo? Si los camiones se detuvieran, los barcos no zarparan, los trenes no movieran cargar y los aviones se quedaran en tierra. ¿Estaríamos preparados para ello?
La pantalla azul de la muerte
El 19 de julio, miles de usuarios de Microsoft se encontraron con una pantalla azul tras una falla en la actualización de Crowdstrike, un software especializado en ciberseguridad. Este apagón informático afectó mercados financieros, medios de comunicación, hospitales y, por supuesto, la logística.
En la frontera entre México y Estados Unidos, los sistemas de los puentes internacionales I y II presentaron fallas, provocando largas filas de espera, según la CBP (Customs and Border Protection). Además, se cerraron los puertos de entrada a Estados Unidos ubicados en Garita de San Isidro, Tecate y El Chaparral, dejando a cientos de vehículos varados en el cruce fronterizo.
El transporte aéreo fue uno de los más afectados. Más de 43 mil vuelos fueron demorados y cerca de 5 mil fueron cancelados, según el rastreador FlightAware. Ésto impactó a decenas de aeropuertos, incluyendo el Aeropuerto Internacional de Miami, la terminal más importante para carga internacional en Estados Unidos.
A los pocos días del incidente, las actividades regresaron a la normalidad, pero muchos usuarios, empresarios y analistas quedaron preocupados por el futuro. ¿Es esto una consecuencia de un mundo cada vez más interconectado y dependiente del internet?
Un escenario… ¿imposible?
El apagón de Crowdstrike puso en jaque a la logística mundial, exponiendo la fragilidad de las cadenas de suministro modernas.
¿Qué pasaría si la situación fuera más grave? Si las cadenas de producción simplemente… se detuvieran.
Un fenómeno así desencadenaría un efecto dominó imparable que amenazaría la estabilidad de cientos de industrias y la vida de millones de personas.
Sin transporte de carga que movilice mercancías, los supermercados quedarían vacíos, las fábricas no contarían con la materia prima para producir, y las refinerías se quedarían sin combustible para abastecer las ciudades.
El agua comenzaría a escasear, y los hospitales no tendrían acceso a medicinas ni herramientas fundamentales para llevar a cabo cirugías.
Con los contenedores detenidos en puertos y almacenes, los productos perecederos se echarían a perder y miles de empresas alrededor del mundo sufrirían pérdidas sin precedentes.
En tan solo una semana, un gran paro logístico fracturaría completamente las cadenas de suministro del mundo, presentando a los gobiernos un gran desafío para restablecer la estabilidad comercial, económica y social.
Aprender a gestionar el riesgo
El escenario que planteamos anteriormente es extremo, pero sirve para señalar la importancia de las cadenas de suministro y recordar que no estamos exentos de una crisis logística.
Las empresas están buscando cómo fortalecer sus cadenas de producción. El nearshoring y la apuesta por la regionalización ha traído a los mercados y a sus proveedores más cerca, evitando contratiempos por problemáticas globales.
También, analistas del Wall Street Journal compartieron una serie de recomendaciones para crear un plan de contingencia frente a un apagón informático. Ellos recomiendan tener una mayor educación en el tema para poder exigir procesos de evaluación más rigurosos a los proveedores. De igual manera, se recomienda la profunda revisión de contratos así como la negociación de un seguro de protección dentro de los mismos y una cláusula que asegure la oferta de un software confiable.
El caso de Crowdstrike es el más reciente en evidenciar los puntos débiles de las cadenas de producción. En estos procesos donde se involucran muchos actores, es inevitable que se presenten ciertos riesgos. Aún así, existen maneras para construir un plan de acción efectivo y evitar una contingencia logística. Diversificar proveedores y fortalecer la resiliencia digital es crucial para evitar que un solo punto de falla detenga al mundo.
