Corrupción en puertos amenaza al comercio global

 

Por entorpecer el desarrollo económico y erosionar la confianza en las instituciones, la corrupción en puertos marítimos se ha vuelto una amenaza para el comercio internacional.

POR NÉSTOR HERNÁNDEZ

 

De acuerdo a la Red Marítima Anticorrupción (MACN, por sus siglas en inglés), esta problemática se define como cualquier abuso de poder por parte de funcionarios públicos o privados para obtener una ventaja indebida.

Esta se manifiesta típicamente en sobornos, pagos facilitadores o propinas excesivas a cambio de un mejor servicio, como la carga o descarga más rápida de la mercancía.

En ese sentido, la MACN, en colaboración con la consultora danesa QBIS, elaboraron un estudio para revelar el impacto negativo de la corrupción en la cadena de suministro marítima.

Las repercusiones

El análisis desglosa los costos de la corrupción en tres categorías principales:

1. Sector privado:

Estos pueden presentarse en arreglos “por debajo de la mesa” y otras formas de extorsión de funcionarios públicos para obtener ventajas o evitar sanciones.

Costos indirectos: ineficiencia y retrasos en la entrega de mercancías.

2. Gobierno:

Pérdida de ingresos, impuestos, aranceles y otras tarifas que no se recaudan debido a la corrupción.

3. Sociedad:

La corrupción obstaculiza la inversión y la productividad. Además, provoca el deterioro de la confianza pública en las instituciones y en el estado de derecho.

 

El caso Nigeria

Para comprender en profundidad el alcance de la corrupción portuaria y sus repercusiones en la industria y la sociedad, MACN y QBIS tomaron como caso de estudio el país de Nigeria.

Se calcularon los costos de importación, desde el transporte marítimo hasta el precio para el consumidor final, excluyendo las ganancias, y considerando los costos indirectos debido a los largos plazos de entrega.

En cuanto a la importación de alimentos y mercancías a granel en Nigeria, la corrupción alcanzaría los 162 millones de dólares anuales, lo que se traduce en un incremento de alrededor del 15% en los costos totales de transporte y logística.

Esto significa que, por cada envío, el costo de la corrupción supera los 180 mil dólares, solamente en el rubro antes mencionado, apunta el estudio.

El impacto económico es devastador, ya que genera pérdidas anuales de 204 millones de dólares al PIB de Nigeria.

A su vez representa una reducción de 42 millones de dólares en ingresos por aranceles y la pérdida de 235 mil empleos de tiempo completo debido a la merma en las ventas y la actividad económica.

Además, el informe detalla algunos costos indirectos ocultos, incluyendo los largos plazos y demoras provocados por las prácticas corruptas y el tiempo requerido para resolver estos incidentes.

Como el 63% de los nigerianos, unos 133 millones de personas, son pobres multidimensionales, el aumento de los costos por corrupción puede reducir la demanda y hacer que los bienes esenciales sean menos alcanzables.

Cabe señalar que, más allá de la carencia monetaria, la pobreza multidimensional se refiere a la falta de múltiples servicios básicos y derechos fundamentales, limitando una vida plena.

Los actos corruptos ocurren mayormente en los puertos durante el despacho de los buques y en los puestos de control policial en las entradas y salidas del recinto portuario, donde el riesgo de extorsión es más elevado.

*La pobreza multidimensional es la falta de múltiples servicios básicos y derechos fundamentales, limitando una vida plena.

Un futuro mejor es posible

Si bien el estudio se basa en un escenario de tolerancia cero a la corrupción, el caso de Nigeria demuestra que erradicar estas prácticas es posible, incluso en entornos donde han estado arraigadas durante mucho tiempo.

Gracias a la sólida alianza entre el sector privado y el gobierno, se han logrado avances en la reducción de sobornos en el sector portuario del país.

Un claro ejemplo de ello es la agilización radical de los procesos de resolución de casos relativos al “moche” en puertos nigerianos.

Antes de 2019, la resolución de un solo caso de soborno tomaba entre 7 y 10 días. En la actualidad, gracias a las medidas implementadas, más del 90% de los incidentes se resuelven en menos de 24 horas, con un promedio de tan solo 1.8 horas.

A nivel mundial, la MACN ha recopilado más de 40 mil informes de demandas corruptas en 140 países y en más de mil puertos, utilizando estos datos para analizar tendencias respecto a la frecuencia y gravedad de los incidentes.

 

Dicho estudio se encuentra disponible a través del siguiente enlace:
https://macn.dk/wp-content/uploads/2024/06/Cost-of-Corruption-Study.pdf