La logística del café: un viaje amenazado
Este cultivo no solo ha tenido una enorme trascendencia económica y social, sino también cultural y ecológica en nuestro país. Actualmente, las sequías, las plagas y otras condiciones climáticas adversas amenazan la producción de café.
Por Staff Latitudex
Desde sus inicios, la producción de café en México ha permitido el desarrollo y bienestar de la región, con sus habitantes organizándose para crear cadenas de suministro que integran a la comunidad en el proceso de cultivo, transporte y comercialización.
Introducido en el país en 1795 por inmigrantes franceses, su cultivo comenzó en Córdoba, Veracruz. El café se ha convertido en parte integral de la cultura de nuestro país. Se cultiva principalmente en 15 estados, siendo Chiapas, Veracruz, Puebla y Oaxaca los principales productores.
El café no solo es un importante motor económico para el país, sino que también tiene un impacto significativo en lo social y cultural. Su cultivo involucra a hombres, mujeres y jóvenes en todas las etapas del proceso de producción del café (labores de limpia, cosecha y beneficiado del grano), lo que lo convierte en una actividad familiar por excelencia. Ocupa el primer lugar como producto agrícola generador de divisas y empleos en el medio rural mexicano.
Principalmente cultivado bajo sombra, ayuda a preservar el medio ambiente al proteger la flora y fauna, los mantos acuíferos y al capturar carbono. La variedad de café arábico representa el 97% de la producción nacional, reconocida por su calidad y valor en el mercado, mientras que la variedad robusta, cultivada en menor medida, se utiliza principalmente para café soluble.
Actualmente México ocupa el décimo lugar como productor a nivel mundial.
El 60% del café exportado se comercializa en Estados Unidos, mientras que el resto se envía principalmente a países de la Unión Europea, especialmente a Italia, Bélgica, Suiza y Alemania. Además, Cuba, Canadá y Japón también son importadores de café mexicano.
Almacenamiento y Transporte
La logística del café verde (antes del tueste), involucra múltiples actores, desde el puerto de origen hasta el destino final. Cada etapa, desde la naviera, el consignatario, la terminal de contenedores, la empresa de transporte terrestre, el agente aduanal, hasta los operadores logísticos, juega un papel fundamental en garantizar que el café llegue en óptimas condiciones.
El almacenamiento y transporte del café son elementos cruciales en la logística de este producto, ya que influyen directamente en su calidad, frescura y sabor. Existen diferentes métodos para envasar y transportar el café, cada uno con sus ventajas y desventajas.
Estos son algunos de los métodos más tradicionales y populares de embalaje para el almacenamiento del café verde:
- Saco de yute o arpillera. Es el método más utilizado y preferido por muchos comerciantes, es 100% biodegradable y reciclable. Cada saco puede almacenar de 60 kg a 69 kg de café. En un contenedor de 20 pies caben aproximadamente 300 sacos, lo que equivale a unas 18 toneladas. Este método es conocido por su resistencia y capacidad de proteger el café durante largos periodos de almacenamiento y transporte.
- Big bag (bolsas grandes). Este contenedor está hecho en plástico generalmente de polietileno o polipropileno y almacena entre 900 kg y 1,000 kg de café por bolsa. Un contenedor de 20 pies puede transportar entre 19 y 20 toneladas de café verde. Es una opción de empaque barata y es más resistente a la humedad y los gases que el yute, aunque sigue siendo permeable.
- Sacos de alta barrera. Este contenedor suele estar fabricado con materiales de baja permeabilidad, como plástico, metalizado, papel o aluminio, que crean una barrera impenetrable contra el vapor de agua, el oxígeno y la luz. A menudo, se combinan diferentes materiales en capas para lograr una protección multicapa aún más efectiva.
La transportación del café desde las plantaciones hasta las plantas de producción debe ser una operación cuidadosamente planeada. Las empresas deben buscar las ventajas de cada método para garantizar la eficiencia y la frescura del producto:
- Transporte marítimo. Suele elegirse para grandes volúmenes a un costo más económico, el transporte marítimo se convierte en la opción idónea, permitiendo el traslado de grandes cantidades de café sin mermar su calidad. Para la exportación del café, generalmente se usan contenedores de 20 o 40 pies que deben ser inspeccionados físicamente para verificar la limpieza y seguridad. Es muy importante que el contenedor esté protegido contra la humedad, ya que un trayecto marítimo puede durar hasta ocho semanas durante las cuales las temperaturas y condiciones climáticas pueden ser extremas.
- Transporte aéreo. Ideal para traslados rápidos y seguros. Cuando el café se transporta por vía aérea, el tiempo de transporte se reduce considerablemente y la carga viaja protegida dentro de la bodega de un avión, por lo cual la exposición a la humedad y al calor es mucho menor que en el transporte marítimo. Éste tipo de transportación suele ser elegido cuando se trata de café de especialidad, el cual requiere llegar rápidamente a su destino para mantener su frescura y calidad.
Aunque estos son los métodos de envasado y transporte de café verde más comunes, hay países o regiones que emplean sus propios sistemas, como el conocido barril de madera del Blue Mountain o los sacos de yute de 25 kg del café australiano.
La distribución del café se lleva a cabo a través de una red logística optimizada, compuesta por centros de distribución que sirven como puntos clave para el almacenamiento y distribución eficiente del café, garantizando que llegue a los minoristas en las mejores condiciones posibles. Asimismo, se debe llevar a cabo un riguroso sistema de control de calidad que supervise cada etapa del proceso, desde el origen hasta la distribución final.
Desafíos
Datos del Banco de México (BdeM) revelan que durante el año 2023, México exportó café por un valor de 557 millones 105 mil dólares, frente a los 773 millones 581 mil dólares en 2022. El informe más reciente de la Organización Internacional del Café (OIC) indicó que en diciembre pasado, el índice de precios compuesto alcanzó una media de 175.73 centavos estadounidenses por libra, un 11.8% más que en el mismo mes de 2022, debido al aumento de las tensiones en el mar Rojo, lo que obligó a desviar las rutas de transporte y aumentó los costos de los fletes.
La industria cafetalera de México está sufriendo pérdidas debido a la crisis climática y los efectos de la inflación. Según estimaciones del Gobierno, más de 600,000 hectáreas de cultivos fueron afectadas en 2023.
La sequía, especialmente severa en la frontera sur, azota los cultivos, poniendo en riesgo el 90% de la producción, según la Organización de Productores de Café. El cambio climático, con sus patrones erráticos de lluvia, también amenaza la producción.
El problema se agrava ya que el 67.97% del territorio mexicano enfrenta sequía que varía de moderada a excepcional, según el último informe de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). En la región de la frontera sur, el reporte indica que el 21.5% de la superficie está ‘anormalmente seca’, el 44.7% sufre de sequía moderada y el 29.8% de sequía severa.
A estos desafíos se suman los bajos precios internacionales del café, que no cubren los costos de producción, la falta de financiamiento para los caficultores y las cadenas de suministro fragmentadas que dificultan la transparencia y la rentabilidad.
Las regiones aptas para el cultivo de café podrían reducirse a la mitad en los próximos años, según El Financiero. Esto no solo afectaría la economía de las zonas cafetaleras, sino que también pondría en peligro la rica tradición cultural que rodea al café en México.
Estrategias para enfrentar la crisis
La industria cafetera de Latinoamérica, que representa el 61% de la producción mundial, se está enfocando en abrir mercados para sus cafés especiales como una estrategia clave para enfrentar los desafíos de la crisis climática, la migración y los cambiantes precios internacionales. Cuando se habla de café especial, los expertos se refieren al café que ha sido calificado con más de 80 puntos en una escala de 100, evaluando aspectos como sabor, tamaño, aroma y origen. Las destacadas cualidades del café especial hacen que su valor por saco alcance alrededor del 20% más que el café tradicional.
Las empresas como Nescafé y Starbucks están implementando diferentes estrategias para enfrentar la crisis del café. Nescafé se enfoca en el cuidado del suelo y la promoción de métodos agrícolas regenerativos, mientras que Starbucks trabaja en el desarrollo de café híbrido resistente al cambio climático y las plagas.
Sin embargo, es necesario un esfuerzo conjunto de gobierno, industria y sociedad civil para enfrentar estos retos. Se requieren inversiones en infraestructura, apoyo a los caficultores para mejorar sus prácticas agrícolas, financiamiento accesible y el fortalecimiento de las cadenas de suministro para garantizar la transparencia y la rentabilidad.
A pesar de las dificultades, el café mexicano tiene un potencial enorme. En los últimos años, la producción de café en México ha experimentado una disminución, pero se proyecta un aumento del 400% para finales de 2030, según Cafiver.
La calidad excepcional de sus granos, la diversidad de sus variedades y la creciente demanda de café de especialidad ofrecen oportunidades para que la industria se adapte, innove y prospere.
