La elección más grande del mundo: Las elecciones 2024 en números
El 2 de junio de 2024 se llevó a cabo la jornada electoral más grande de la historia de México.
Por María José Roaro
Durante esta elección, los mexicanos votaron para cubrir más de 20,700 cargos a nivel Federal y Local, entre ellos:
- 500 diputaciones
- 128 senadurías
- 1 presidente de la República
Logística electoral
La organización de una elección de semejante magnitud requiere de una logística impecable que abarca desde la impresión de las boletas hasta la entrega de los paquetes electorales a los funcionarios de casilla.
Este año, los encargados de la producción de boletas y materiales electorales fueron el mismo Instituto Nacional Electoral (INE) y la imprenta Talleres Gráficos de México (TGM).
Para este ejercicio se imprimieron:
- 309, 109, 986 de boletas electorales para repartir en territorio nacional
- 14 millones de documentos sin emblemas
- 2 millones 400 mil materiales electorales
Maribel Aguilera Cháirez, directora general de TGM comentó que contaron con una alta capacidad de producción para elaborar entre 15 y 20 mil piezas de material electoral por día, incluyendo urnas, cajas, mamparas y contenedores.
Al terminar la impresión de las boletas, estas fueron trasladadas al Centro de Distribución del INE bajo la supervisión de la Oficialía Electoral y la custodia de la Guardia Nacional. Posteriormente, son enviadas a 300 bodegas alrededor del país aproximadamente 15 días antes de la jornada electoral.
Las boletas, junto con los paquetes electorales, fueron enviadas desde estas bodegas a las 170,857 casillas instaladas alrededor de la república para recibir a los 98,329,591 millones de votantes en la Lista Nominal Electoral.
El resguardo de las boletas
El Consejo Electoral de cada municipio o distrito deberá de elegir cuidadosamente los espacios designados para fungir como bodegas electorales de acuerdo al reglamento de elecciones del INE. Los factores a tomar en cuenta van desde cuestiones operacionales como espacio y capacidad de las mismas bodegas, hasta medidas de protección para garantizar la seguridad de todo el material electoral.
Algunos de los requisitos para designar a una bodega electoral son:
- Encontrarse alejada de ríos o represas.
- No presentar ninguna filtración de humedad o agua.
- No contar con tuberías expuestas.
- Estar alejada de una posible fuente de incendio.
- Contar con una sola entrada y una cerradura de seguridad.
- Medidas instaladas como cámaras, lámparas de seguridad y detectores de humo.
- Encontrarse a un nivel superior o diferente que el nivel de calle para evitar inundaciones.
- Contar con la capacidad de mantener las boletas y el material electoral ordenado adecuadamente.
Una vez aprobadas las bodegas electorales, estas son custodiadas por personal de la Secretaría de Defensa Nacional, la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional.
Es importante recalcar que todos los movimientos dentro de las bodegas, así como entradas y salidas, son registrados en una bitácora y un sistema de monitoreo permanente para llevar un mayor control del cuidado de las boletas electorales.
La contaminación electoral
La organización Greenpeace emitió una carta a los candidatos de estas elecciones solicitando que se hicieran responsables sobre la basura generada por los materiales promocionales de sus campañas.
Esta campaña electoral trajo un tsunami de propaganda que inundó las calles de México, principalmente por parte de los candidatos a la presidencia y a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México.
Durante las elecciones presidenciales de 2012 y 2018 se generaron alrededor de 130.1 toneladas de basura así como 130 toneladas en las elecciones internas de 2020. Este año, se estima un incremento del 20% en basura electoral a nivel nacional. Según la Fundación por el Rescate y Recuperación del Paisaje Urbano, tan sólo en la Ciudad de México, se generaron más de 25 mil toneladas de basura electoral.
De acuerdo con la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE), la propaganda de campaña debe retirarse de las áreas públicas tres días antes de la jornada electoral, norma a la cual no suelen apegarse algunos partidos.
Aún así, una vez recogidos estos materiales, no existen los recursos necesarios en el país para garantizar el reciclaje de los mismos. “Todo ese material estará en el ambiente, lo vamos a respirar. […] Si sabemos que va a causar, se debe de evitar,” afirmó Nick Leopold, director de Oceana México.
Esta situación abre un debate para migrar a un nuevo modelo de campañas en el futuro, promoviendo la propaganda digital para reducir el impacto ambiental.
