La crisis de Boeing y el transporte aéreo de carga
Uno de los principales productores de aviones del mundo enfrenta una ola de investigaciones derivado a problemas de seguridad en varios de sus aviones, lo que significa un nuevo cuello de botella para la industria logística que depende cada vez más del transporte aéreo
Por Staff Latitudex
El año pasado, Boeing tenía un futuro prometedor. Tres meses de 2024 le han cambiado la cara.
Parecía que habían quedado lejos los problemas de su avión 737 Max que en 2019 estuvo en medio de una investigación de la Administración Federal de Aviación (FAA por sus siglas en inglés) por haber provocado dos accidentes en los que murieron 364 personas. Sin embargo, en la primera semana del año, el mismo tipo de avión, tuvo que aterrizar de emergencia un vuelo de Alaska Airlines al perder una puerta de emergencia a 4 mil 900 metros de altura.
Desde entonces, ha sido un accidente tras otro. Alaska Airlines y United Airlines reportaron que por lo menos otros cinco aviones Boeing 737 tenían tornillos sueltos en la salida de emergencia.
Después, un avión de carga Boeing sufrió un incendio en pleno vuelo y tuvo que aterrizar de emergencia en Miami. Un Boeing 777 perdió una llanta cuando despegaba de San Francisco rumbo a Japón.
Un Boeing 787 operado por LATAM Airlines experimentó fuertes movimientos en el aire que dejaron a 50 pasajeros con lesiones en la cabeza. De estos, 10 tuvieron que ser atendidos de emergencia en el hospital. Dos aeronaves de Boeing, una en enero y otra en marzo, fueron captadas volando con fuego en sus motores.
Boeing, proveedor principal de los aviones de carga
En el mundo sólo hay dos grandes fabricantes de aviones: Boeing y Airbus.
El Boeing 747-400 ERF destaca como un avión de carga de alto rendimiento, superando a sus predecesores con una capacidad de carga de 112 toneladas. Ofrece la flexibilidad de transportar hasta 6 acompañantes por vuelo, ideal para clientes que necesitan supervisar su carga. Su gran puerta delantera y lateral lo convierten en una opción popular para operaciones de carga compleja, facilitando la carga y descarga de diversos tipos de mercancías. Con un alcance de 9.200 km con carga máxima, el 747-400 ERF se convierte en una solución eficiente para rutas largas y exigentes.
Airbus se destaca por su amplia gama de aviones cargueros, capaces de adaptarse a diferentes necesidades. Entre ellos, encontramos los modelos A319, A320 y A321, convertidos de aviones de pasajeros y con una capacidad de carga de hasta 1.5 toneladas. Para necesidades mayores, existen modelos mixtos como el A330, con capacidad de 10.3 toneladas, y el A340, que puede transportar hasta 16 toneladas. En el caso de operaciones especiales, como las militares, el A300-600 ST ofrece una capacidad de hasta 47 toneladas.
Si una de las dos empresas tiene problemas, lo tendrá toda la cadena de suministro de las aeronaves.
Cuello de botella
Tras la ola de accidentes, Boeing está lidiando con un sinfín de investigaciones penales y financieras en Estados Unidos. Justo después del incidente de la puerta en el vuelo de Alaska Airlines, John Barnett, el antiguo jefe de calidad de Boeing que testificó en contra de la empresa fue hallado muerto en un estacionamiento.
Ahora, muchos de los proyectos de Boeing están suspendidos y la empresa está viviendo un verdadero cisma. El CEO de la empresa, Dave Calhoun, tomó la decisión de dejar su puesto en medio de la crisis de reputación que vive, pero se mantendrá en funciones por lo que queda del año.
De acuerdo con un reporte de 2022 de la misma empresa, la industria de transporte aéreo tiene un déficit de más de 2 mil 800 aviones. Boeing prevé que la demanda de este tipo de naves se duplique en los próximos 20 años y que la flota mundial de cargueros crecerá en un 60 por ciento. La gran duda ahora es: ¿quién se encargará de hacer esos aviones?
